José Luis Capitán Peña, conocido también como Capi, es maestro, atleta y paciente de ELA. Antes de que la enfermedad cambiara su vida, el deporte formaba parte de su identidad: entrenaba, competía y encontraba en las carreras de montaña una manera de ponerse retos y disfrutar del camino.
Hoy, su historia inspira por una razón diferente. Ya no se trata solo de llegar a una meta, sino de aprender a vivir cuando el recorrido cambia por completo. A través de su experiencia, José Luis Capitán transmite una enseñanza clara: incluso en los momentos más difíciles, es posible seguir valorando la vida, apoyarse en los demás y encontrar motivos para mirar hacia delante.
¿Quién es José Luis Capitán y por qué su historia inspira?
José Luis Capitán fue un atleta y corredor de montaña cuya trayectoria estuvo muy vinculada al deporte antes del diagnóstico de ELA. Durante años, las carreras de montaña fueron una parte esencial de su vida, no solo como competición, sino también como forma de esfuerzo, disciplina y superación personal. Entre sus grandes gestas deportivas destaca su récord en la subida al Angliru, donde en 2005 paró el crono en 1:00:36, una marca que durante años siguió siendo una de las grandes referencias de esta prueba.
Su trayectoria refleja la vida de una persona acostumbrada a marcarse objetivos y a afrontar retos exigentes. Esa mentalidad de corredor no desapareció con la enfermedad, aunque tuvo que transformarse.
Lo que hace que su historia inspire no es únicamente lo que consiguió como atleta, sino la manera en la que ha convertido su experiencia con la ELA en un mensaje para los demás. A través de ‘EnamoradosdELAvida’, José Luis Capitán acerca su testimonio a estudiantes y transmite una enseñanza basada en valorar la vida, mantener la ilusión y apoyarse en los demás cuando llegan los momentos difíciles. Como resume Fernando Fernández Vázquez, profesor y amigo de Capi, “José no necesita una medalla para triunfar, José ya ha triunfado porque cuando va a un colegio transmite, cuenta su historia”.
EnamoradosdELAvida: su mensaje también en forma de libro.

El mensaje de José Luis Capitán también ha llegado al papel con ‘Enamorado dELA vida’, una publicación que comparte nombre y espíritu con sus charlas. El libro fue publicado en 2026 por Letrame S.L., dentro de la colección Biografía, y recoge en formato testimonial una parte esencial de su historia: su vida como atleta, el impacto del diagnóstico de ELA y la forma en la que ha aprendido a mirar la realidad desde otro lugar.
La obra nace como una continuación natural de todo lo que Capi viene transmitiendo en colegios y encuentros. No se trata solo de contar una enfermedad, sino de ordenar una experiencia vital y convertirla en un mensaje para otras personas: valorar lo cotidiano, hablar sin tabús, apoyarse en los demás y no perder de vista la esperanza incluso cuando la vida cambia por completo.
Además de su publicación, el libro se ha presentado en diferentes encuentros vinculados a sus charlas y a la visibilidad de la ELA. De esta forma, ‘Enamorado dELA vida’ amplía el alcance de su testimonio y se convierte en una manera más de seguir compartiendo aquello que José Luis Capitán quiere dejar a las futuras generaciones: que vivir el momento también puede ser una forma de resistencia.
¿Qué es la ELA y cómo cambia la vida de una persona?
La ELA, o esclerosis lateral amiotrófica, es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a las neuronas motoras. Estas neuronas son las encargadas de controlar los movimientos voluntarios, por lo que la enfermedad va limitando poco a poco funciones como moverse, hablar, tragar o respirar.
Pero explicar la ELA no es solo hablar de síntomas. También es hablar de cómo una enfermedad puede cambiar la rutina de una persona, su autonomía, su forma de comunicarse y su relación con el entorno. La ELA obliga a reorganizar la vida diaria y hace que muchas acciones que antes parecían sencillas se conviertan en un reto. Como recuerda María Teresa Pérez, mujer de Capi, sus charlas ayudan a entender que “la realidad no siempre es de color de rosa”. Precisamente por eso, hablar de la enfermedad con honestidad también es una forma de dar visibilidad, acompañar y generar conciencia.
Por eso es tan importante la labor de entidades como la asociación española de ELA, que trabajan para acompañar a las personas afectadas, dar visibilidad a la enfermedad y reclamar recursos que mejoren su calidad de vida.
El debate social en torno a la Ley ELA ha servido para visibilizar una realidad que muchas familias llevan años afrontando en silencio: vivir con esta enfermedad requiere apoyo constante, recursos especializados y una atención adaptada a cada etapa. No se trata solo de acompañar médicamente a la persona afectada, sino también de garantizar que su entorno cuente con ayuda suficiente para sostener los cuidados diarios, preservar la dignidad y mejorar la calidad de vida.
La Ley ELA: un avance necesario para las personas afectadas
Hablar de la ELA también implica hablar de derechos, cuidados y recursos. En España, la Ley ELA nació para mejorar la calidad de vida de las personas con esclerosis lateral amiotrófica y otras enfermedades de alta complejidad, especialmente en fases avanzadas, cuando la dependencia puede ser muy elevada y la atención diaria se vuelve imprescindible.
Esta ley reconoce la necesidad de una atención más ágil, coordinada y continuada, incluyendo medidas orientadas a garantizar cuidados especializados durante las 24 horas en los casos que lo requieran.
Para personas como José Luis Capitán y para muchas familias, este tipo de avances son fundamentales: no solo ayudan a visibilizar la enfermedad, también recuerdan que vivir con ELA exige apoyo real, acompañamiento y recursos que estén a la altura de una realidad muy dura.
De corredor a paciente de ELA: una trayectoria marcada por la superación
Pasar de correr por la montaña a convivir con una enfermedad como la ELA implica mucho más que dejar atrás una actividad deportiva. Supone cambiar el ritmo, aceptar nuevas limitaciones y aprender a relacionarse de otra manera con el cuerpo.
Sin embargo, su historia no se entiende desde la rendición. Se entiende desde la adaptación. José Luis Capitán no dejó de ser corredor en su manera de afrontar la vida: siguió marcándose retos, buscando sentido y compartiendo una actitud basada en no rendirse.
Su experiencia conecta con la adaptación al cambio, porque muestra que hay momentos en los que no podemos elegir lo que ocurre, pero sí podemos intentar decidir cómo responder ante ello.
Su experiencia conecta también con otras historias de cómo vivir con ELA, donde la enfermedad no se presenta solo desde la limitación, sino desde la necesidad de visibilizar, acompañar y aprender a mirar la vida desde otro lugar.
El deporte como forma de vida antes del diagnóstico
Antes de la enfermedad, el deporte ocupaba un lugar central en la vida de José Luis Capitán. Como corredor de montaña, conocía bien la exigencia de entrenar, competir y sostener el esfuerzo durante largos recorridos.
Las carreras de montaña no solo ponen a prueba el cuerpo. También exigen paciencia, resistencia mental y capacidad para seguir avanzando cuando aparece el cansancio. Esa manera de entender el deporte le acompañó después en una etapa completamente distinta.
Porque el deporte no solo deja marcas en una clasificación. También enseña a gestionar la dificultad, a convivir con la frustración y a entender que cada pequeño avance puede tener un valor enorme.
Cuando la enfermedad obliga a cambiar el ritmo, pero no la actitud
La ELA obligó a José Luis Capitán a cambiar de ritmo. Lo que antes era velocidad, entrenamiento y movimiento se transformó en paciencia, adaptación y dependencia de otros apoyos. Pero su actitud siguió teniendo algo muy ligado al deporte: la voluntad de seguir adelante.
Vivir con ELA implica aceptar una realidad compleja, con limitaciones físicas y emocionales. Pero también puede abrir una reflexión profunda sobre el valor de la vida, la importancia del entorno y la necesidad de encontrar nuevos propósitos.
En su caso, ese propósito está muy unido a contar su experiencia. Hablar de la ELA, explicar cómo afecta y acercar su historia a los más jóvenes se ha convertido en una forma de transformar el dolor en aprendizaje.
La enseñanza de José Luis Capitán: vivir el momento
La gran enseñanza de José Luis Capitán es aprender a vivir el momento. Cuando una enfermedad cambia la vida de una persona, muchas prioridades se recolocan. Lo que antes parecía urgente puede perder importancia, y lo cotidiano empieza a tener un valor distinto.
Como explica María Teresa Pérez, mujer de Capi, José Luis Capitán “no habla con tabús, habla al corazón, directo”. Esa manera de comunicar hace que su experiencia no se perciba solo como un testimonio sobre la ELA, sino como una reflexión honesta sobre la vida, la fragilidad y la importancia de valorar cada momento.
Su historia invita a mirar la vida con más atención. A no dar por hecho la salud, el tiempo, la familia, la amistad o la posibilidad de hacer aquello que nos gusta. También recuerda que el apoyo emocional es clave cuando aparecen momentos difíciles.
Por eso, su experiencia conecta con el valor del apoyo emocional. Nadie debería atravesar una situación así en soledad. La familia, los amigos, los profesionales y el entorno forman parte de esa red que ayuda a sostener el día a día.
José Luis Capitán deja una enseñanza especialmente valiosa para las futuras generaciones: la vida no siempre permite elegir el camino, pero sí puede enseñarnos a caminar de otra manera. Su historia habla de enfermedad, sí, pero también de esperanza, resiliencia y propósito de vida. Pero, sobre todo, ha demostrado que más allá, está la persona, con su capacidad de inspirar, enseñar y conectar. Una labor que sigue marcando la diferencia, día a día. Porque cuando conectamos somos capaces de hacer cosas increíbles.
Descubre más sobre José Luis Capitán y la ELA
¿Cómo se afronta un diagnóstico que cambia la vida?
Un diagnóstico como la ELA se afronta poco a poco. Primero puede aparecer el miedo, la incertidumbre o la tristeza. Después, con tiempo y acompañamiento, cada persona va encontrando su manera de reorganizar la vida.
La historia de José Luis Capitán demuestra que afrontar una enfermedad no significa estar bien siempre. También significa permitirse sentir, pedir ayuda y encontrar nuevas formas de seguir presente.
¿Qué puede enseñar el deporte ante una enfermedad como la ELA?
El deporte enseña constancia, disciplina y capacidad para resistir en momentos difíciles. En el caso de José Luis Capitán, su trayectoria como corredor le dio una forma de entender los retos que después trasladó a su experiencia con la enfermedad.
Aunque la ELA cambió su cuerpo, no borró todo lo que el deporte le había enseñado: avanzar paso a paso, valorar cada logro y no perder de vista la importancia de apoyarse en los demás.
¿Por qué es importante mantener la ilusión en momentos difíciles?
Mantener la ilusión no significa ignorar la realidad. Significa conservar un motivo, por pequeño que sea, para seguir mirando hacia delante. En momentos difíciles, la ilusión puede encontrarse en una conversación, en una visita, en una meta simbólica o en la posibilidad de dejar una enseñanza.
En la historia de José Luis Capitán, la ilusión aparece como una forma de esperanza. No cambia la enfermedad, pero ayuda a vivir el presente con más sentido.
¿Qué papel tiene el apoyo de los demás en una historia de superación?
El apoyo de los demás es fundamental. Ante una enfermedad como la ELA, la persona afectada necesita cuidados, acompañamiento y una red que le ayude a sostener el día a día.
La superación personal no siempre es una historia individual. Muchas veces también depende de quienes están cerca, de quienes cuidan, escuchan y ayudan a recordar que incluso los momentos más difíciles pueden vivirse mejor acompañado.