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Jota García: Apoyarse en los demás para superar las adversidades

A veces el mundo parece conspirar contra nosotros. Jose Luis García “Jota”, triatleta español paralímpico, se quedó ciego con 28 años. Gracias al deporte, al apoyo y todas las conexiones con su familia, entrenadores y amigos, ocho años después se prepara para los Juegos Olímpicos de Tokio. 

La historia del triatleta ciego es una de pasión, ilusiones, superación y amistad. De apoyarse en los demás para superar las adversidades y encontrar fuerzas cuando todo parece estar en nuestra contra.

La historia de Jota, triatleta ciego

La vida de Jota García, un madrileño de 38 años, cambió hace 10 años cuando, tras  conocer que padecía uveítis y perder la visión en el ojo izquierdo, se diplomó en la carrera Óptica y Optometría para conocer más de cerca su caso.

Después de someterse a una dura operación, las esperanzas no estaban perdidas, incluso para los médicos, pero en septiembre de 2012 ocurrió lo que más se temían; se había quedado ciego.

¿Cómo superar las adversidades?

“Apoyarse en los demás para superar las adversidades”. Este es el mensaje que tiene bien calado el triatleta español para enfrentarse a los obstáculos. También desde el primer momento que la doctora le dio la fatídica noticia, él supo perfectamente cómo reaccionar para superar las adversidades; le dijo que le buscara dentro de unos años en unos juegos paralímpicos.

Dicen que estoy loco, por que hago de lo ordinario algo extraordinario

La dedicación, el esfuerzo, el apoyo de los que te rodean y el deporte, han sido el salvavidas que necesitaba para seguir adelante y convertirse en uno de los deportistas ciegos de referencia.

¿Cómo se decidió por el triatlón paralímpico?

Tras la fatídica noticia, Jose Luis Garcia llegó a pesar 110 kilos pero una carrera en su pueblo natal, Buitrago de Lozoya, consiguió encandilar a un jóven que no sabía lo que iba a conseguir.

Fué entonces cuando llegó la chispa que iba a revolucionar su vida:  Mario Vicente, un amigo de toda la vida que se convertiría en su apoyo incondicional.

Un día se presentó en su casa para que saliera a correr con él. Dado que no tenía nada que perder, su primera vez fué atado a una cuerda, mano a mano. Enseguida empezaron los buenos resultados y la mejoría iba a mayores así que, viéndose capaz de todo, fue a por todas.

¿Cómo es el triatlón paralímpico?

Al igual que en la modalidad de triatlón que practican las personas sin discapacidades, consta de tres pruebas: natación en aguas abiertas (750 metros), ciclismo en ruta (20 kilómetros) y carrera a pié (5 kilómetros).

Como es de esperar, las discapacidades de cada atleta pueden ser distintas, por lo que los materiales usados para la realización de las mismas varían en función de lo que necesiten.

Los deportistas se dividen en seis categorías, pero en las competiciones internacionales son agrupados en dos para competir por las medallas, usándose también un corrector de tiempos debido al impacto que pueda generar en las marcas.

¿Cómo entrena un triatleta ciego?

El nivel de exigencia del entrenamiento de este deporte es altísimo y, por ende, para una persona con alguna discapacidad aún lo es más, por lo que tienen una capacidad para superar adversidades altísima.

Para la carrera a pie, los triatletas ciegos cuentan con un guía que deben estar, como mínimo, a su nivel de carrera puesto que tienen que ir al mismo ritmo. Esta carrera la deben realizar haciendo coincidir el paso de la pierna que tienen más próxima a su compañero puesto que el movimiento complementario del brazo tiene que ser similar. Esta compenetración de movimientos tiene que ser perfecta para que la cuerda que llevan ambos agarrada en la muñeca no les sea un impedimento.

En el ciclismo en ruta, la cosa es moderadamente más sencilla. Disponen de un tándem (una bicicleta para dos personas) en la que el guía ocupa la posición delantera para dirigir la dirección. La natación es algo peculiar debido a que entrenan solos en las calles de la piscina. Son ellos mismos los que, apoyados por la corchera que delimita la calle, tratan de nadar lo más dirigido posible.

Para Jose Luis Garcia, triatleta español, el entrenamiento se ha convertido en una parte fundamental de su vida, siendo capaz de superar adversidades y haciendo de sus entrenadores su familia.

Conexiones que te ayudan a superar adversidades

Todos sabemos que el apoyo de la familia es fundamental pero en el caso del Jota Garcia, su “familia” deportiva ha conseguido que esté donde esté. Desde que un amigo de siempre, Mario, le convenció para salir de casa e iniciarse en la carrera ha ido engrosando la lista de personas fundamentales. Su entrenador, Nacho Jimenez, y sus guías, Pedro Andújar y Luis Molina, son las patas de la mesa en la que se apoya todos los días.

Jota García en los Juegos de Tokio 2020

El triatleta español, a sus 38 años de edad y tras 10 años invidente, consiguió el 28 de agosto de 2021 el séptimo puesto en Tokio. “No sobrevive el más fuerte, sino el que mejor se adapta”. Esta es la convicción que tiene para hacer de sus debilidades sus fortalezas. También supuso el cumplimiento de una promesa que le hizo a su doctora hace años y el claro ejemplo de cómo superar las adversidades.

Transcripción

00:05 Jota García Soy José Luís García. Todo el mundo me conoce como J. Y algunos dicen que estoy loco. Lo que no sabían es que yo tenía la capacidad de convertir las cosas ordinarias en extraordinarias. Hace unos años, la gente decía que un ciego no podría hacer triatlón. Soy paralímpico y clasificado para los Juegos de Tokio 2020. Con 7,8 añitos, era un chaval más de Buitrago de Lozoya que es mi pueblo, jugaba con el resto de amiguetes al fútbol. Todo en un ambiente muy, muy normal. Hasta que fui perdiendo vista poco a poco. Todo derivó en un glaucoma inflamatorio debido a esta uveítis. Perdí la vista primero del ojo izquierdo. Y luego, años más tarde, perdí la vista del ojo derecho por la misma razón. Uno nunca está preparado para perder la vista. Pues es un vértigo grandísimo y esa situación de “no voy a poder hacer nada”, o sea, ¿qué se puede hacer sin ver? Y luego al final es todo lo contrario. Está claro que no sobrevive el más fuerte, sino el que mejor se adapta.

01:28 Jota García Yo me enamoré del triatlón, en un momento muy, muy, puntual. En el año 2011, en mayo, justo se celebra en Buitrago Lozoya un triatlón de media distancia. Ahí hubo 15 días, donde estuve bastante bien. Y yo subí a ver este triatlón. Y yo me quedé alucinado de este deporte. Yo ví a esos superhombres, para mí en ese momento, salir del agua con esos neoprenos. Montarse en bici de manera espectacular y correr como auténticas balas. Y ahí se me grabó a fuego “triatlón”. O el día que me comunican que no voy a poder ver más, después del vértigo, yo sabía que el deporte me iba, me iba a ayudar a salir adelante. ¿Y por qué no?, el triatlón. Bueno, pues yo físicamente me encuentro muy mal porque básicamente pesaba como unos 110 kilos y ahí es donde aparece la persona clave para andar, nunca mejor dicho, los primeros pasos. Y es donde aparece Mario. Él se entera y se presenta un día en casa y llama a la puerta de mi casa. Dice Oye, J.

02:26 Mario Vicente Gomara Tío, encontrado la forma que podemos disfrutar corriendo y no hacernos daño.

02:33 Jota García Y le digo. “Mario, ¿tú me ves?, digo, pero si estoy un fanegas, ¿cómo voy a ir a correr? Y además no veo…”

02:38 Mario Vicente Gomara Ya sé cómo hacerlo, vamos a hacerlo con una cuerda.

02:41 Jota García Y dice así. Me santigué y digo bueno, pues que sea lo que Dios quiera, vamos a correr porque Mario ha visto unos vídeos en YouTube.

02:47 Mario Vicente Gomara Fue una conexión buena y ya empezamos a correr como Dios manda.

02:50 Jota García Recuerdo cada paso que di con Mario.

02:52 Mario Vicente Gomara Una progresión un mes, dos meses mejorando, tres meses mejorando y al sexto mes yo le dije “mira tío, no puedo más. Me estás machacando”.

03:04 Jota García Para mí, Mario es, la definición con mayúsculas de generosidad y valentía.

03:10 Mario Vicente Gomara Él sí que es un ejemplo. Él me aporta.

03:17 Jota García Para mí, el triatlón… para mí el deporte… es que es el cimiento de mi vida. Bueno, el mayor logro es verme ocho años más tarde, después de quedarme ciego viviendo de triatlón y practicando triatlón al más alto nivel. Pero claro que esto es imposible directamente, sin la gente que me acompaña.

03:39 Ignacio Jiménez Casas Es que ahora mismo es un triatleta súper completo, con una capacidad de gestión de sufrimiento maravillosa.

03:47 Jota García Nacho confiaba en mí, antes de que yo mismo confiase en mí.

03:52 Ignacio Jiménez Casas Con esto casi hasta me emociona. Buff. Todo en los últimos cinco años de mi vida vienen marcados por él, porque hemos vivido una historia de la nada de Buitrago en Lozoya. A estar a punto de pelear por una medalla a los Juegos Olímpicos. Desde ahí abajo.

04:18 Jota García Para mí, Nacho me ha enseñado a abrazar el deporte de alto rendimiento, a confiar en mí, a ser muy disciplinado, a realmente creer en el alto rendimiento como herramienta para sacar tu mejor versión y me ha ayudado a estar donde estoy. Alguien que es fundamental y como yo digo, es el pegamento del equipo. Es un chaval de 24 años que sólo tiene dos estados de ánimo. Contento, muy contento que es Luis Molina Ruiz, “Luisito”.

04:51 Ignacio Jiménez Casas Él me aporta mucho más que yo lo puedo aportar a él. Yo creo que nos hacemos de psicólogo mutuamente. Al final pasamos muchas horas juntos todos los días como compañeros, como amigos, como deportista profesional, como guía de todo.

05:02 Jota García Sin ellos no soy absolutamente nadie. Para mí eso es el mayor reto y de lo que más orgulloso me puedo sentir. Gracias a la conexión que tengo con cada uno de ellos. Es posible que Jota. Después de ocho años, esté donde está, la conexión con Nacho, lo que he vivido con Nacho, el haber tenido que remar contracorriente muchos momentos de esta parte de mi vida con él. Ya no sólo en lo profesional y lo deportivo, sino en lo personal. Por supuesto, con Luis, por supuesto con Pedro.

05:32 Ignacio Jiménez Casas Un tío que hacía deporte, salud… Que le pasaron un montón de cosas negativas en la vida y que estamos a punto de luchar por una medalla de los Juegos Olímpicos. Bajones, subidones a punto de dejarlo, peleas, disputas y de repente estar aquí en la BLUME, becados, a punto de luchar por una medalla. Increíble.

05:52 Jota García Nos toca remar muchas veces contracorriente. Y si no tenemos esa conexión fuerte, esa confianza los unos en los otros, esto que tenemos ahora mismo y donde estamos ahora mismo sería totalmente imposible.