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Pedro Delgado: Aprender a perder es tan importante como tener éxito

En sus más de 10 años como ciclista profesional, Pedro Delgado ha aprendido a ganar, pero también ha sido capaz de aprender a perder. El ganador del Tour de Francia ha sabido sacar provecho a esos momentos en los que la victoria se resistía, y ha aprendido de cada una de las ocasiones en las que no ha conseguido vestir el maillot de líder. 

En Mejor Conectados nos cuenta su relación con la victoria y la derrota a lo largo de su carrera y las enseñanzas que ha aprendido en cada momento.

¿Quién es Pedro ´Perico´ Delgado?

Pedro Delgado revolucionó el ciclismo español de los años 80. En 1982 dio el paso al profesionalismo de la mano de Abarca, vistiendo los colores del entonces equipo Reynolds (hoy Movistar Team). Ese mismo año, debutó en la Vuelta Ciclista a España, siendo gregario de Ángel Arroyo. A partir de ese momento, Perico comenzó a destacar en el pelotón, llegando a ser segundo clasificado durante el Tour de Francia de 1983, el primero de su carrera, en varias etapas.

Ganador de un Tour de Francia y de dos Vueltas a España, posee un palmarés que le convierte en uno de los mejores ciclistas españoles de todos los tiempos.

Una vez se bajó de la bicicleta, Pedro Delgado dio el salto a la televisión, donde es comentarista de TVE desde 1995 para las Grandes Vueltas ciclistas. Una vida dedicada al ciclismo.

Cómo vivió Pedro Delgado su primer Tour de Francia

Con solo un año como profesional, en 1983 Pedro Delgado dio el salto a la gran carrera ciclista por etapas, el Tour de Francia. Eran tiempos en los que el ciclismo español vivía a espaldas de lo que pasaba al otro lado de los Pirineos y no era habitual la presencia de equipos españoles en la carrera gala, más allá de los históricos Bahamontes, Ocaña o Fuentes. Perico Delgado no duda en reconocer que acudió a esta primera cita con miedo y respeto, como el resto de componentes del equipo Reynolds, y tenía como principal objetivo llegar a la meta de París de esta exigente prueba ciclista.

Es más importante enseñar a tus hijos a aprender a perder que a ganar

Tras unos días duros, en los que finalizar cada jornada era un éxito, llegó la montaña, donde Pedro Delgado destacó quedando segundo en una de las etapas de los Pirineos. A pesar de las adversidades en esta primera experiencia en la carrera francesa, en la que los ciclistas españoles destacaron ganando alguna etapa o quedando en segundo puesto, Perico Delgado lo tuvo claro, tenía que ganar el Tour de Francia. A partir de ahí, comienza una leyenda del ciclismo que pegó a todo un país al televisor durante buena parte de los años 80. Aunque ese camino no estuvo exento de dificultades.

¿Cómo aprender a perder?

No perder la ilusión y no dejar de soñar son dos de las herramientas que Pedro Delgado ha usado a lo largo de su carrera para no rendirse a pesar de las adversidades de cada momento. El dos veces campeón de la Vuelta España cree que aprendiendo perder seremos capaces de enfrentarnos mejor a las dificultades, y que, aunque no se consiga el triunfo, lo importante es disfrutar con lo que se hace. 

¿Por qué es importante aprender a perder?

Para Pedro Delgado es importante aprender a perder porque, a un deportista, le toca enfrentarse con la derrota más veces a lo largo de su carrera. Nos recuerda que participó en once Tours de Francia, pero sólo ganó uno. Aunque estos triunfos fueron importantes, e hicieron historia en el deporte español, cada derrota le sirvió para obtener lecciones y aprendizajes que le ayudaron a ser mejor tanto en el aspecto deportivo como personal.

Pedro Delgado publicaciones

«Disfruta de la experiencia no solo de las victorias»

A lo largo de toda su carrera deportiva, Pedro Delgado ha sabido disfrutar de las victorias, pero también de las derrotas. Para el ganador del Tour de 1988, no ganar una carrera no es un fracaso sino un aprendizaje. Según él, solo un ciclista puede subir a lo más alto del podio en una gran vuelta, pero son 200 los que toman la salida en la primera etapa y el hecho de no ganar no significa que hayan fracasado, por lo que se debe valorar el hecho de participar en una gran competición como el Tour, y destacar que el mero hecho de participar en un reto deportivo de máximo ya es un magnífico resultado. 

Para Pedro Delgado es fundamental no perder la ilusión ni la posibilidad de soñar, porque en deporte alcanzar la victoria supone la mayoría de las ocasiones un camino largo y complicado, por lo que es fundamental aprender a disfrutar de lo que se hace en cada momento sin obsesionarse por el resultado.

Porque para Perico Delgado, el fracaso no existe, son oportunidades fallidas que traen consigo otras

Aprender a perder es más importante que aprender a ganar

Pedro Delgado considera que, en una sociedad que solo se valora ser primero, se debe enseñar a perder, a aceptar una derrota, desde niños. Destaca el valor de ser segundo o tercero o puestos de honor en una competición, ya que en muchas ocasiones los deportistas que ocupan esos lugares son los que hacen aún más grande la victoria del primero, gracias al esfuerzo y constancia por superarse.

Lo tiene claro, ser primero es algo temporal, lo mismo que ser segundo o tercero, y que el hecho de no estar en lo más alto no nos debe impedir seguir haciendo lo que nos apasiona con ilusión

Detrás del segundo y tercer puesto hay un gran trabajo

¿Qué sería de las etapas de alta montaña sin la lucha entre los mejores ciclistas? La épica del ciclismo no se entiende sin la pelea por el puesto más alto del podio, del maillot de líder. Algo para lo que es necesaria la intervención de los ciclistas que están en segundo y tercer puesto, ya que sin ellos, sin su lucha por desbancar al primero y conseguir el triunfo, la victoria de este quedaría deslucida. Un gran campeón brilla más si ha luchado por llegar a los más alto con otros corredores.

Por eso, Perico Delgado critica que no se valore esos puestos en el podio, que solo se reconozca al primero, cuando el trabajo del segundo y tercer clasificado es tan destacable y merecedor de reconocimiento y aplauso por el esfuerzo y dedicación que supone llegar hasta ahí

 Aprender a perder te va a conectar mejor con las personas

En el deporte o en cualquier aspecto de la vida, la derrota enseña más que la victoria. Tras años en la élite del ciclismo, Pedro Delgado ha sido capaz de sacar enseñanzas cada vez que no ha sido el vencedor de una competición.

Aprendiendo de la derrota podemos disfrutar con lo que nos apasiona, ser humildes y llegar a ser capaces de conectar con otras personas para seguir mejorando. 

Transcripción

00:05 Presentador Bienvenidos a Mejor Conectados, un podcast de Telefónica con el que inspirarse, aprender y mejorar. Estamos convencidos de que cuando conectamos, somos capaces de hacer cosas increíbles.

00:17 Presentadora La historia de Pedro Delgado está grabada en los espectadores de las retransmisiones televisivas del Tour de Francia. Cosechó una carrera que le convirtió en uno de los deportistas más destacados y queridos de España.

00:31 Presentador Fue en las carreteras francesas, allá por el año 1983, donde el ciclista Pedro Delgado comenzó a tener un sueño. Pedro, encantados de tenerte hoy aquí, en mejor conectados. Cuéntanos: ¿cuál era ese sueño?

00:45 Pedro Delgado Tuve un sueño en 1983. Era mi primer Tour de Francia. La verdad es que llegábamos asustados. La verdad que el tiempo cambia. Los años van pasando y ahora mismo, cómo nos sentimos los españoles en Europa, nos sentimos uno más. Pero entonces ser español en 1983, ir a correr a Francia, ya cruzar la frontera, nos sentíamos ciudadanos de segunda. Pero no sólo eso, sino incluso el ambiente que había de los equipos españoles, que nadie quería ir al Tour de Francia, que se nos había perdido allí. Pues bueno, la verdad es que entré a la carrera, como todos los españoles del Reynolds. Pues con muchísimo miedo. Y la verdad es que para nosotros, en nuestra cabeza estaba solo… ¿Seremos capaces de terminar ese tour? Pues lo acabamos y surgió un sueño después de una primera semana que me moría yo, nos moríamos todo el equipo diciendo que era mucho peor lo que estábamos viviendo de lo que nos habían contado. Y eso que nos habían avisado, decíamos. Pero la verdad es que el ritmo con que se vive el Tour, la tensión, las carreteras esas estrechitas que meten a los corredores, era torturador. Y bueno, pues era vivir cada día como un éxito. Tratar de acabar la etapa era un triunfo para nosotros. Afortunadamente llegó la montaña, llegaron los Pirineos y ahí terminó segundo en la primera gran etapa de montaña. Luego venían buenos resultados, más segundos, Ángel Arroyo gana una etapa. Yo hago segundo detrás de una crono y de pronto me encontré con una carrera que no tenía referencias, no había internet, no había nada, no había ni revistas para saber realmente en España lo que era el Tour de Francia, que tú tenías el concepto, pero no tenías una experiencia en la historia de este deporte. Más que bueno, pues que Bahamontes había ganado, que sí, Ocaña, que sí. Luego también Fuente había sido protagonista. Pero fue acabar el Tour de Francia y tuve un sueño: esta carrera la tenía que ganar un año.

02:46 Presentadora Un sueño que se acabaría cumpliendo, aunque tardó algo más de lo que te hubiera gustado. Pasaron cinco años hasta que conseguiste subir a lo más alto del pódium del Tour de Francia. Un camino donde tuviste que sortear varias situaciones muy complicadas y momentos adversos. ¿Cómo fue Pedro todo el recorrido hasta cumplir tu sueño y pisar por fin como ganador el podium de los Campos Elíseos.

03:11 Pedro Delgado Tuve que esperar más tiempo del que yo quería. Cinco años. En el 84, metidos en la liza de la clasificación general, en una etapa de montaña, me rompo la clavícula. 85 caigo enfermo y 86, después de haber ganado una etapa de montaña en los Pirineos, llegaba a los Alpes con la ilusión de lograr una gran clasificación. Y me despierto un día, también en la primera gran etapa de montaña en los Alpes, que mi madre, de una manera inesperada, fallece. Yo, roto no puedo seguir. Y nada. Me fui para casa. Y yo tenía la sensación. He ganado la Vuelta a España, el 85 estaba cerca ¿Y el Tour que me pasa? Ese sueño, ese sueño que tenía yo. Yo tenía el pálpito que iba a ser realidad, que iba a poder ganar, pero siempre por A o por B todo se volvía en contra. Bueno, afortunadamente en el 87, ahí ya fue un año de nuevo que volvió a recuperar esa confianza. Ese sueño ya ahí, si que hice realidad. Tenía 27 años, acabé segundo, pero ya sí que era un corredor con una mentalidad muy asentada en el ciclismo profesional. Me sentía líder y lógicamente, casi inevitablemente en el 88 tenía que llegar esa gran victoria y para mi tan esperada. La verdad es que no son caminos fáciles, porque al fin y al cabo, tú cuando logras el triunfo, todo el mundo se queda con ese gran momento. Ese silencio que se produce en París empieza a sonar el himno español, tú en el podium empiezas un poco como a levitar. Y en ese momento lo primero que te viene a la cabeza es decir basta: Por fin lo he logrado. Lo he logrado, ganar, he logrado un sueño. Luego quedan muchas más cosas, pero también te das cuenta el trabajo que cuesta. Porque si es verdad que ya he dicho entrenamientos, enfermedad, fracturas de clavícula, desilusiones. La verdad, te das cuenta que en el deporte ganar es francamente difícil.

05:43 Presentador Pedro, en tu caso el sueño se cumplió, pero podría no haber sucedido. Podrías no haber llegado a ganar el Tour de Francia y, sin embargo, tu esfuerzo y trabajo hubiera sido el mismo. En esa línea queremos que nos cuentes qué importancia tiene para tí saber disfrutar del camino, saber valorar el viaje que uno hace más allá de que al final llegue o no llegue el éxito.

06:05 Pedro Delgado Lo más importante de todo, yo se lo digo muchas veces a mis hijos, y a veces cuando estás con las escuelas de ciclismo o con otra gente del deporte, es disfrutar con lo que haces. Todo es un proceso. Cuando tú eres ciclista, no sueñas ni ser un profesional, pues disfruta que luego pasas a profesional. ¡Ostras, qué bien! Que luego incluso puedes ir a la Vuelta a España, mejor. Pero tienes que disfrutar cada momento, porque si te obsesionas con llegar ya a ganar. Ganar, ganar… Que son palabras mayores. Así que trata de disfrutar un día porque llegas con los de adelante.

06:41 Presentadora Es importante saber disfrutar del día a día, ¿tú recuerdas algún momento pequeño que, sin embargo, para ti fuera una gran victoria?

06:48 Perico Delgado O sea, yo recuerdo una París-Niza, mi primera París-Niza, una carrera en Francia de 8 días. Ocho etapas, sólo vi levantar los brazos una vez. Para mí me hizo una ilusión terrible. Por fin he llegado con los primeros que he llegado, con los primeros. Perico, eres un campeón. Quien me iba a decir a mí luego lo que me esperaría en Francia y grandes triunfos. Pero yo recuerdo esa primera carrera internacional ya como profesional, como una auténtica pesadilla. Y yo siempre decía bueno, a ver si hoy llego con los primeros. Y cuando lo logré, como digo, fue una alegría inmensa. Y luego lo disfrutaba. Lo comentábamos con el compañero de habitación y comentábamos que habíamos visto levantar los brazos y nos lo pasábamos bien. Nosotros nos haciamos coña¿No? diciendo joe…Eres un crack, muy bueno, lo pasábamos bien. Al fin y al cabo es un deporte tan exigente que si solo te quedas con lo malo, apaga y vámonos. Coge las cosas para disfrutar y para pasártelo bien. Todo es un proceso. Empiezas perdiendo, empiezas viendo triunfar y de pronto empiezas a ser uno de los que están ahí delante. Pues a disfrutarlo. Si es que lo mejor que tiene la vida, no, porque es lo que te hace además, superar los malos momentos. Porque si entras en un bucle, qué malo soy, qué mal tiempo hace, qué día, llevo un mes fuera de casa... Empiezas a ver el vaso medio vacío.Que es muy malo en el deporte de alta competición. Uno tiene que ser siempre optimista y por muy mal que vengan dadas, tirar hacia adelante.

08:26 Presentador Me gusta esa visión positiva y ese pensamiento de saber ver el vaso medio lleno. En tu deporte, en las grandes vueltas, hablamos de tres semanas en la carretera con todo lo que conlleva. Imagino que es muy complicado que en ese tiempo no se produzcan situaciones complicadas o no haya días adversos. ¿Recuerdas una situación en la que supiste ver el vaso medio lleno.

08:49 Perico Delgado Uno no quiere ser ese abuelito que cuenta sus batallas, pero muchas veces yo cuento. Mi primera vuelta a España del 85. Yo la tenía perdida, o sea, la tenía perdida como una semana antes de que llegase el final. Pero yo creía, digo bueno, no tengo nada que ganar. Tampoco tengo nada que perder. Pero bueno, vamos a seguir jugando a ser ciclistas. Y así un día de lluvia, de frío, de granizo, de niebla, pues tomas riesgos. Y esa gran etapa camino de Segovia en penúltima etapa de la Vuelta a España del 85. Pues ser capaz de mantener por un lado la serenidad de no venirte abajo y decir ostras, digo que esto se acaba, que la Vuelta a España se acaba. Que es muy importante lo que pueda pasar aquí. Dije, nada hasta el último día hay que probarlo. Lo probé y me salió bien. También otra vez lo probé y no salió bien, pero por lo menos te quedas a gusto contigo mismo, es decir, ostras! Porque cuando les digo a los chavales digo tío, estos días de lluvia, de viento, la fatiga que crea una gran vuelta de tres semanas, esa rutina que es como una apisonadora que te deja totalmente fundido, sin ilusión ya en la carrera, cuando no hay un objetivo claro. Pero es que tienes que vivir ese gran momento, o sea, estás en la Vuelta a España, estás en el Tour.gg

10:14 Presentadora Por lo que nos dices, Pedro, sigues muy vinculado al ciclismo y al Tour de Francia. Ahora eres tú el testigo directo de las dificultades por las que pasan otros ciclistas en la carrera. ¿Qué le dices a un ciclista que habla contigo y te habla de una situación negativa o de por qué no llegan los resultados deseados?

10:33 Perico Delgado Yo comento ya las carreras de ciclismo. Voy a las salidas y te puede tocar un día de lluvia, un día de frío y les ves a los corredores metidos en los autobuses o los coches con una carita de cordero degollado. ¡Ay!, pobre, pobre de mí, qué va a ser de nosotros. La verdad es que les digo que tenéis un mal día por delante, tenéis muy mal día. Pero tío es como decimos nosotros muchas veces la gente de este deporte y amigos míos ¡haber estudiado! ¡Haber estudiado, tío!. Tú has decidido ser ciclista. Nadie te ha puesto una pistola en la cabeza para que seas ciclista. Así que estos días de lluvia, que tú lo vas a vivir en primera persona y lo vas a vivir de una manera horrible y con poca ilusión, tal vez tienes que cambiar el chip. Tienes que decir, ostras, y piensa cuando veías una retransmisión de una carrera con días de lluvia, días de viento y de frío. Y tú seguramente soñabas con que te gustaría estar ahí metido en ese pelotón. Pero ahora estás metido en el pelotón. Ahora no te puedes venir abajo, así que todo lo malo que tú creas que te viene o que te va a venir, tal vez es una lección para tirar hacia adelante para decir no, no, no, yo puedo con esto. Yo soy ciclista porque días como estos es los que me han hecho ilusionarme con este deporte, ser el tío más duro, ser el tío que supera cualquier meta que se pueda presentar en la carrera. La verdad es que a mi eso, esa capacidad de dar la vuelta a las cosas, siempre es lo que más me ha gustado.

12:14 Presentador Tu victoria en el Tour de Francia fue en el año 1988. Como has destacado, en esa época el deporte español no estaba tan familiarizado con el éxito en las diferentes disciplinas deportivas. Eran años donde la victoria era un éxito, pero también lo era conseguir un quinto puesto. Hoy en día, no sé si tú también lo percibes, las cosas han cambiado y cuesta mucho más que se valore todo lo que no sea quedar el primero. ¿Estamos creando una sociedad en la que solo vale ser el número uno?

12:45 Pedro Delgado Es verdad que hoy en día parece que todos vivimos en un momento de gloria. Ser segundo o ser tercero parece que no se le valora suficiente. El triunfo, ¿no?. Esos gestos de los futbolistas que son los mejores, yo que tengo niños. Eee, somos los mejores. Todos esos gestos que realmente se quedan grabados en los mayores como en los niños, son realmente impresionantes. Pero claro, solo gana uno. En ciclismo somos 200 corredores en tomar la salida y sólo gana uno. ¿Qué pasa con el resto? Así que realmente yo creo que el ciclismo y sobre todo el deporte de alta competición nos enseña a trabajar, a ser constante, a no venirte abajo porque hay días muy duros.

13:36 Presentadora Son muchas más las veces que perdemos que las ganamos. Ese es un mensaje muy habitual entre todos los que practicáis deportes individuales. En tu caso, en el ciclismo, es que son cientos los participantes y de todos ellos solo gana uno. Nos has comentado cómo tú has celebrado el llegar en el grupo de los mejores porque, como todos, antes de ser primero, has sido segundo, tercero y hasta último. ¿Cuándo dejó de ser un buen resultado ser segundo?

14:06 Pedro Delgado Yo hay una cosa que hoy en día me cabrea y mucho. Que todo es ganar. Ser segundo, ser tercero. Hacer una plaza de honor. No se le da importancia y a mí eso me cabrea mucho. Pues porque, primero hay un trabajo tan grande detrás, detrás de ese segundo puesto, de ese tercer puesto que me cabrea y sobre todo es una mentalidad que ha cambiado los últimos años. Yo recuerdo pues eso, en la época que me tocó competir, en los años 80. O sea, es que como he comentado antes, celebrábamos llegar delante con los primeros a nivel interno. Lógicamente a nivel mediático eso no se celebra, pero ya cuando empezamos a hacer segundo, tercero era como una victoria. Y eso es una gran recompensa para el deportista y para el equipo y para el conjunto de la gente que estamos metidos en esa aventura. Hoy en día… Yo no sé, desde hace veinte años o algo así hay una sensación de que ser primero vale, ser segundo a mi no me vale. Ser segundo que no vale. Nos estamos volviendo locos. El segundo, puede pasar en un momento a ser el primero y el primero puede ser el primero, pero puede ser segundo otro año. Osea, que nos estamos volviendo locos todos. Desde los medios de comunicación, desde las familias, sólo quieres ver al ganador. Que sí, que nadie le va a poner un pero, pero es que ganar es muy muy difícil. Yo, he contado muchas veces, yo he hecho 11 vueltas a España, he ganado 2. He hecho 11 Tours de Francia y he ganado 1. Por lo tanto… Bueno, he corrido dos giros, no he ganado ninguno. Por lo tanto, yo soy un gran fracasado, ¿no?. Podemos decir que esa estela de campeón de Perico campeón. Si nos movemos con unos parámetros duros, de ganar o no vale nada. Yo no sería un campeón, sería el campeón de saber perder. En el mundo del deporte más interno, nosotros sí que nos admiramos. Admiras al que ha hecho segundo, al tercero, al cuarto. Pero a mí me da rabia de la gente. Porque parece que menosprecia ser segundo o tercero. Yo creo que estamos creando una sociedad que sólo entiende ganar y como digo, ganar gana 1. El resto perdemos. O a lo mejor, perder no es la palabra. El resto estamos cerca del primero o tenemos un sueño, una ilusión por ser primero, pero no lo logramos.

16:57 Presentador Al final, es evidente que, en la vida del deportista perder es algo que ocurre con bastante frecuencia. ¿Crees que deberíamos enseñar y aprender a perder?, ¿qué enseñanzas obtuviste tú con las derrotas?

17:09 Pedro Delgado Sea en el deporte, sea en cualquier cosa. Yo creo que la derrota te enseña más que la victoria. Yo creo que tenemos muchos ejemplos de científicos y quien descubrió la electricidad o quien hizo la primera bombilla, siempre dice no sé cómo no se hace una cosa. Porque lo he probado y lo he vivido durante 200 veces o mil veces, como no funciona, hasta que un día funciona. En este caso, en el deporte es igual. Tú estás conviviendo siempre con la derrota y la ilusión de acertar un día y ser ese gran triunfador. Entonces todo está en el trabajo. Porque… si no trabajas no te regalan nada. La gente tiene un nivel altísimo. Tú tienes que ser constante, no bajar la guardia y poner ilusión y disfrutar con lo que estás haciendo y probar una vez y probar una segunda y probar una tercera. Y si pruebas cien veces, y no descubres la electricidad, no pasa nada. La electricidad está ahí, te está esperando. Hay que seguir luchando. Por eso, a mis hijos, bueno, yo recuerdo sobre todo uno, a Álvaro jugando al fútbol. El tío se cogía unas rabietas. Jugaba al fútbol ahí, pues eso, el papá con los niños y el pique, y cada vez que perdía se cogía unos cabreos. Álvaro hombre, no es para tanto y él llorando. Una rabia interior, digo, pero que no pasa. ¿Pero tan mal lo hemos pasado? Si nos lo hemos pasado muy bien jugando al fútbol. Pues bueno, afortunadamente han pasado muchos años. Ahora disfruta haciendo deporte sin ganar, disfruta haciendo deporte y se lo pasa bien jugando al fútbol, boxeo, hace también bicicleta. Yo le recuerdo esas frustraciones que le entraban cuando perdía y me daba rabia como padre digo pero a ver si es que ganar gana uno y otro tiene que perder en el fútbol. En ciclismo salimos 200 y sólo gana uno. O sea, hay 199 perdedores.

19:15 Presentadora Al hilo de lo que comentas me he acordado de un dicho que he escuchado a varios deportistas que es “Falla de nuevo, falla mejor”. Pedro, ¿qué es para ti el fracaso?, ¿perder o no lograr un objetivo es un “fracaso”?

19:30 Pedro Delgado El fracaso. Yo no lo entiendo el fracaso. Yo creo que a lo mejor lo entienden más los aficionados míos. Perioco que has perdido, yo no veo el fracaso en nada. O sea, yo creo que en mi interior no está el fracaso. Si no se prueba no se fracasa y si no pruebas tampoco aciertas. Así que el fracaso para mí no existe. Son oportunidades todas y que serán fallidas, pero que siempre hay una nueva oportunidad.

20:04 Presentadora Y la otra cara de la moneda, ¿cómo definirías el éxito?, ¿cuál es la imagen que asocias al éxito?

20:10 Pedro Delgado ¿El éxito? Campos Elíseos. Himno Nacional, Francia a mis pies. Eso es el éxito. No, el éxito es un revulsivo para mí. Te da confianza en ti mismo. Has probado el triunfo, pero no es ese momento único, sino sobre todo cuando tu sabes que ganar cuesta tanto trabajo. El éxito lo único que te hace es confirmar de que tú tienes la suerte de poder ser un triunfador en la vida. Lo logres o no, pero cuando lo consigues una vez dice si yo puedo volver a repetir este momento y te da mucha autoestima, mucha confianza en ti mismo. Para mí el éxito es eso, la autoconfianza.

21:00 Presentador Pedro, has mencionado en varios momentos de la entrevista a tus hijos. En ese sentido, quiero conocer tu visión sobre la responsabilidad que tenemos los padres en la difusión de ese mensaje donde solo vale la victoria. No sé si tú eres uno de esos padres que tiene claro que su hijo tiene que ser la estrella de algún deporte. Y, apelando un poco a tu memoria, ¿recuerdas alguna lección que te transmitiera tu padre?

21:26 Pedro Delgado La sociedad tiene mucha parte de culpa en esto de crear mitos, campeones y que luego lo son puntualmente, normalmente. Pero toda esa imagen se ha trascendido debido a que los padres tienen un niño que mide 2 metros, tiene 16 años y le ven jugando la NBA. Hay otro padre que tiene un hijo que juega al fútbol, que le ha llamado del Real Madrid, del Atlético de Madrid, del Barsa de igual. Y pierde el norte. Los niños son niños. Tienes sueños, ilusiones y estás emocionado con lo que haces. Pero los padres tienen mucha culpa de cosas que luego van a acontecer. Yo recuerdo. Mi padre me decía siempre ¡hijo de la bicicleta no vas a vivir nunca!. Tu estudia, estudia y estudia, ¡qué eso lo que debe hacer un hombre para tener un mañana! No estuvo acertado, quedó claro ¿no?. Pero yo hoy veo a padres que, como digo, tienen un hijo muy alto, un hijo que es una auténtica bestia en la bicicleta o en el fútbol. Y le dicen hijo, los estudios, olvídate. Tú céntrate, tú, deportista, que tú aquí vas a vivir y nos vas a sacar a todos de pobre. Craso error. Porque al final. ¿Cuántos niños hay en las escuelas Real Madrid? Miles, yo diría, sin exagerar. ¿Y cuántos están en el primer equipo? Por lo tanto, está bien que los padres vivan esos sueños con los hijos, que compartan. Pero el padre tiene que tener la cabeza o los pies, en el suelo, la cabeza, los hombros y los pies en el suelo. No enamorarse demasiado con ese sueño que tiene el hijo y tú, hacer un sueño demasiado grande que te puede explotar en la cara. En ciclismo yo he visto gente francamente buena, con una proyección enorme y luego una dura caída. Se trunca todo su porvenir.

23:35 Presentadora En tu caso, ¿cómo es tu realidad con tus hijos? Te ha sucedido que alguno de ellos haya llegado frustrado un día porque los resultados y el éxito no llegan de forma inmediata, ¿qué consejos les transmites a tus hijos?

23:47 Pedro Delgado Me estaba acordando ahora de una anécdota sobre el tema del triunfo. Claro, todos nos quedamos con esas grandes victorias o con gente que triunfa en cualquier ámbito. Entonces mis hijos me comentaban. Conversaciones de padres hijo y yo les cuento mis batallitas del ciclismo y de pronto, el niño mayor Pedro, como yo, se enrolla con el mundo de YouTube. ¿Y qué hace Pedro? Voy a ser youtuber. Porque fíjate ahí. No sé quién, El Rubius o no sé quién de estos, que no sé cuántos millones de seguidores tiene. Y yo quiero ser como él. A ver, Pedro, no, no, tú sigue con tus vídeos y tus historias, que no te voy a decir que no, pero tienes que ser constante, te tiene que gustar, tienes que tener imaginación. Papi, porque esto es maravilloso, yo voy a ser youtuber. La ilusión que ponía en la historia era realmente increíble. Pero yo siempre decía Pedro, tú no te preocupes, si no tienes más que 100 visualizaciones, pues tienes 100. Sí, seguramente que cualquiera de estos cracks que tienen millones de seguidores empezarían teniendo 100 también. Así que tú disfruta lo que quieres y ya está. El triunfo está allí. Tienes que pensar que no todos triunfan porque ¿tú cuántos youtubers conoces? Claro, me dio una relación de los que están allí. ¿Y de tus amigos?, de sus amigos había otros cuatro o cinco igual que él, ilusionados y claro veían que no tenían futuro. Digo, pues no te preocupes, haz lo que te guste. Lo demás ya vendrá. Si vales, vales. Y si no, tampoco pasa nada. Tienes que aceptarlo y sobre todo lo que hagas, disfrútalo como tienes que serlo a tu edad tienes que disfrutar estas cosas. Pero piensa que ganar o estar un millón de seguidores es un camino muy pero que muy largo, ¿pero porque no vas a probarlo?. Tú prueba. Luego ya lo veremos.

25:58 Presentador Tu responsabilidad no es solo como padre, también eres un referente como deportista de élite. Muchos de los sueños que tienen los más jóvenes tienen mucho que ver con el deseo de ser como sus ídolos, de emular a Contador, Cristiano, Messi o Rafa Nadal. ¿Cuál crees que es la influencia de los deportistas de élite en la obsesión por ganar?, ¿tienen responsabilidad para con los jóvenes?

26:21 Pedro Delgado Los deportistas de alto nivel, los triunfadores como Rafa Nadal. Que igual que yo, bueno, es mucho mejor que yo, pero no gana siempre. Tiene que convivir con lesiones y con la derrota ¿no?. Yo creo que las grandes estrellas no enseñan nada. Ellos muestran su personalidad y luego esa personalidad es captada por el aficionado, por el niño, por el practicante o por muchísima gente, pero normalmente siempre hay una ley moral que a veces se quiere dar, pero tú cuando estás metido en el deporte, tú lo que quieres es ganar. Si lo logras bien y ya está, el que luego te recuerden como un gran triunfador o como te recuerden como un fracasado, pues lógicamente será algo con lo que cada uno tendrá que vivir con ese síndrome, a veces, ¿no?. Pero yo creo que los grandes deportistas, a mi, no creo que me tengan que hacer nada, influencian mucho en cómo se desarrollan las cosas y por eso lo importante es tener deportistas que sean un ejemplo. Y yo creo que en España tenemos suerte de tener a gente como Rafa Nadal o en mi época a Miguel Indurain, gente con los pies bien puestos. Gente con la cabeza bien puesta. Los pies en el suelo con una cierta modestia que hay que tener. Porque la euforia que da el triunfo, lo lógico es olvidarse del mundo, vivir en tu burbuja y a los demás que les den. Pero sobre todo cuando tocas con deportistas que son muy normales, yo creo que es el mejor ejemplo que da. Al fin y al cabo estás disfrutando haciendo algo, estás haciendo algo que te gusta, cumpliendo un sueño y encima ganando muchas veces, pero que lo mejor es disfrutar de lo que estás haciendo. Así que yo creo que los deportistas realmente, ellos no quieren dar un ejemplo. Ellos sale su personalidad, su forma de ser y ya está. Luego cada uno lo recibirá de una manera u otra. Pero yo creo que eso ya depende de cada uno.

28:26 Presentadora Levantarse de las caídas, disfrutar el momento, intentar ver el vaso medio lleno, poner pasión en lo que haces y saber valorar las victorias… Pero también las derrotas. Sea en el deporte o en cualquier cosa, la derrota te enseña mucho más que la victoria. Con la derrota vamos a aprender y a disfrutar más, vamos a ser más humildes y en definitiva, te ayuda a conectar mejor con las personas.

28:53 Presentador Estas son algunas de las lecciones que nos deja esta conversación con Pedro Delgado. Un gran deportista que fue y sigue siendo un gran ejemplo para todos nosotros.

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