Amaya Valdemoro es considerada la mejor jugadora de baloncesto española de la historia. Sus 3 anillos de la WNBA, el oro en el Eurobasket, sus 8 Ligas, 9 Copas de la Reina y sus 258 internacionalidades con España, récord absoluto, convierten a la alero madrileña en un referente indiscutible del deporte femenino.
Durante 21 años de carrera profesional jugó en España, Estados Unidos, Rusia y Turquía, pero siempre con los valores del baloncesto por bandera: la humildad, la empatía y el trabajo en equipo son para ella tan importantes como una buena técnica, dentro y fuera de la cancha.
¿Quién es Amaya Valdemoro? Ficha y palmarés
- Nacimiento: Alcobendas (Madrid), 18 de agosto de 1976
- Posición: alero
- Trayectoria profesional: 1992–2013 (21 temporadas)
- WNBA: 3 anillos consecutivos con las Houston Comets (1998, 1999 y 2000)
- Selección española: 258 internacionalidades (récord), campeona del Eurobasket 2013 y diploma olímpico en Atenas 2004 y Pekín 2008
- Títulos nacionales: 8 Ligas españolas y 9 Copas de la Reina
- Distinciones: primera española en entrar en el Hall of Fame de la WNBA, única jugadora en mantenerse 6 años consecutivos en el Top 5 de Mejor Jugadora Europea. Un pabellón de Alcobendas lleva su nombre.
- Actualidad: comentarista de baloncesto y divulgadora de los valores del deporte.
La mejor jugadora de baloncesto femenino española
Desde que pisó una cancha por primera vez, Amaya Valdemoro se embarcó en una carrera repleta de hitos. Y lo curioso es que llegó al baloncesto por casualidad: su sueño era ser campeona olímpica de los 1.500 metros. A los 13 años compaginaba atletismo y baloncesto, y tuvo que elegir. Tres meses después de decidirse ya estaba en la selección de Madrid; a final de temporada, en la selección española de formación; con 15 años debutaba en la máxima categoría.
Con 20 años dio el salto a la WNBA, siendo una de las primeras europeas en la recién creada liga profesional estadounidense. “Un mundo totalmente profesional, donde la rivalidad y la exigencia eran máximas”, recuerda. La adaptación fue dura, el idioma, una infraestructura deportiva de otro nivel, pero el deporte ya le había enseñado una de sus grandes lecciones: adaptarse lo antes posible a lo que tienes.
En ese camino destaca el agradecimiento hacia sus padres, que nunca entendieron el deporte como algo antagónico a los estudios: “Mis padres nunca me amenazaron con quitarme el deporte si no sacaba buenas notas. Hubiese sido un error catastrófico”.
La visibilidad del baloncesto femenino
En el listado de deportistas mundialmente reconocidos hay muy pocos rostros femeninos. Amaya Valdemoro es uno de ellos, pero asegura que todavía queda mucho por recorrer hasta conseguir la equidad entre el deporte femenino y el masculino.
Pese a haber sido la jugadora mejor pagada, Amaya denuncia la brecha salarial que persiste en el baloncesto: “Económicamente todavía estamos a años luz y las horas de sacrificio son exactamente las mismas”. Y añade una reflexión incómoda: “La medalla de oro de una mujer muchas veces no pesa lo mismo ni vale lo mismo que la de un hombre. Y es injusto”.
Su receta pasa por la educación y por invertir en las categorías inferiores: “Si queremos visibilidad, hay que invertir en la base para que el talento progrese”.
Referentes del baloncesto femenino: que las niñas tengan espejos
Para Amaya, lo más importante es que las niñas tengan referentes en los que verse reflejadas: «Piensas en deporte masculino y dices doscientos mil nombres. En femenino, cinco o seis dentro de un montón de deportistas que se están dejando la vida».
Ella cita a Carolina Marín, Lydia Valentín, Ona Carbonell o Mireia Belmonte, y reivindica conocer la historia que hay detrás de cada una. En el baloncesto, su estela la han recogido jugadoras como Alba Torrens y una generación emergente (con jóvenes como Awa Fam o Paula Ginzo) que crece en plena eclosión mundial del baloncesto femenino.
Qué valores aporta el deporte
Complementario a lo que se aprende en el colegio o la universidad, para Amaya el deporte es la “universidad de la vida”: un deporte con valores enseña a compartir, a ponerse en la piel de los demás, el sacrificio, la constancia y la humildad.
Una filosofía que comparte con formadores como Toni Nadal, con quien coincide en el valor de las críticas que te bajan a tierra: “Me ha venido algún zasca para recordarme que hay que ser humilde dentro y fuera de la pista”.
De hecho, lo que más echa de menos tras retirarse no son los títulos: “Lo que más echo de menos es la convivencia con el equipo, no las victorias”. Por eso defiende que vivir desde joven los valores deportivos solo aporta beneficios, aunque solo un porcentaje mínimo llegue al profesionalismo: El deporte no se acaba en el deporte profesional, abre puertas a becas, a viajar y, sobre todo, a crecer como persona.
Deporte y redes sociales: la reflexión de Amaya para los jóvenes
Las redes sociales, advierte Amaya, “han hecho muchísimo bien, pero también están haciendo muchísimo mal”. Son un escaparate para que las deportistas construyan su marca personal, pero en edad de formación preocupan: “Ahora hay niñas que prefieren ser tiktokers antes que jugadoras de baloncesto. Yo con 10 años estaba con un balón”.
Frente a las pantallas, reivindica lo que solo da el deporte: Convivencia, perder partidos, ganarlos, reírte con contacto humano y no a través de una pantalla. Y pide a familias, profesores y entrenadores que acompañen ese equilibrio desde la educación.
Conexiones que mejoran tu juego
En el baloncesto, como en la vida, los mejores resultados dependen de la conexión: “Si no estás conectada con tus compañeras no va a haber buenos resultados”, asegura.
Mantener una buena relación y comunicación con el equipo es fundamental para lograr la máxima compenetración en la cancha, como saben bien Annemiek van Vleuten y el Movistar Team. Cuando las conexiones fallan, los resultados no llegan; cuando existe buena comunicación, todo es posible.
Descubre más sobre Amaya Valdemoro y el baloncesto femenino
¿Cuántos títulos ganó Amaya Valdemoro?
Amaya Valdemoro ganó 3 anillos consecutivos de la WNBA con las Houston Comets (1998, 1999 y 2000), el Eurobasket 2013 con la selección española, 8 Ligas españolas y 9 Copas de la Reina. Es, además, la jugadora con más internacionalidades de la historia de la selección, con 258 partidos.
¿A qué se dedica Amaya Valdemoro tras retirarse?
Desde su retirada en 2013, Amaya Valdemoro trabaja como comentarista de baloncesto en televisión y como conferenciante, dando visibilidad al deporte femenino y divulgando los valores del deporte entre los más jóvenes. En 2026 hizo historia al convertirse en la primera española en entrar en el Hall of Fame del baloncesto femenino.
¿Qué valores aporta el baloncesto femenino según Amaya Valdemoro?
Para Amaya Valdemoro, el baloncesto es la «universidad de la vida»: enseña a compartir, a empatizar poniéndose en la piel de las compañeras, el sacrificio, la constancia y la humildad. Y, en el caso del baloncesto femenino, añade una lección extra: la de derribar barreras con esfuerzo y perseverancia para que las próximas generaciones lo tengan más fácil.n, y, por el contrario, si existe buena comunicación que facilite las conexiones personales, todo es posible.