Teresa Perales es una de las grandes referentes del deporte paralímpico. Su trayectoria como nadadora paralímpica está marcada por numerosos éxitos, entre ellos 27 medallas en los Juegos Paralímpicos y el Premio Princesa de Asturias de los Deportes. Sin embargo, cuando habla de sus logros, Teresa no pone el foco únicamente en las medallas.
Detrás de cada resultado aparecen las personas que la han acompañado, motivado y ayudado a creer en sí misma. Su familia, sus entrenadores, su marido y su hijo forman lo que ella llama “el círculo de oro”: una red de conexiones que le ha permitido crecer y dar lo mejor de sí misma.
Como explica Teresa: “Todos tenemos un círculo de oro, personas que nos inspiran y a las que inspiramos, con las que conectamos y nos hacen capaces de lo mejor”.
¿Quién es Teresa Perales y cómo se convirtió en una referente del deporte paralímpico?
Teresa Perales nació en Zaragoza y, con 19 años, una enfermedad neurológica le provocó la pérdida de movilidad de cintura para abajo. Hasta entonces no había practicado natación, pero este deporte terminó convirtiéndose en una nueva forma de avanzar.
En poco tiempo comenzó a competir y construyó una de las trayectorias más destacadas del deporte español. Su historia de superación está ligada a la fuerza de voluntad y al esfuerzo, pero también al apoyo recibido de las personas que confiaron en ella
De una discapacidad física a descubrir la natación paralímpica
Quedarse en silla de ruedas supuso un cambio profundo en la vida de Teresa. Sin embargo, su familia le había enseñado desde pequeña a continuar incluso después de los momentos más difíciles.
A los 15 años perdió a su padre. Su madre consiguió mantener unida a la familia y transmitir a sus hijos la importancia de seguir viviendo y valorar todo lo compartido.
Años después, esa fortaleza emocional la ayudó a afrontar su discapacidad física y descubrir nuevas posibilidades. La natación pasó de ser una actividad desconocida a convertirse en un espacio donde crecer, competir y desarrollar confianza.
Su recorrido conecta con otras historias en las que el deporte y la discapacidad se convierten en un camino de superación, demostrando que adaptarse al cambio también puede abrir nuevas oportunidades.
Una medallista reconocida con el Premio Princesa de Asturias
La trayectoria paralímpica de Teresa Perales la ha convertido en una de las deportistas españolas más reconocidas. Sus resultados en diferentes Juegos Paralímpicos reflejan años de entrenamiento, constancia y trabajo en equipo.
Pero para Teresa, una medalla no cuenta toda la historia. Detrás de cada logro están el apoyo familiar, el trabajo de los entrenadores y la presencia de quienes ayudan a mantener la motivación.
En 2021 recibió el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, un reconocimiento a su carrera y a los valores que representa dentro y fuera de la competición.
Su trayectoria paralímpica muestra la dimensión deportiva de una carrera extraordinaria, pero también la importancia de las conexiones personales que la han acompañado.
El círculo de oro de Teresa Perales: personas que inspiran y ayudan a creer
Teresa utiliza la expresión “el círculo de oro” para hablar de las personas que nos inspiran y a las que también podemos inspirar. Son vínculos que aportan confianza, apoyo emocional y fuerza para afrontar los cambios.
En su caso, ese círculo está formado por su familia, sus entrenadores y las personas que han compartido diferentes etapas de su vida. Cada una ha contribuido de una forma distinta a su crecimiento personal y deportivo.
La importancia de la familia como fuente de fortaleza emocional
Para Teresa Perales, el apoyo familiar ha sido esencial. Los valores que aprendió en casa le permitieron desarrollar una forma de afrontar las dificultades basada en la unión y la capacidad de seguir adelante.
Su madre fue una de sus primeras grandes referentes. Después de perder a su marido, mantuvo unida a la familia y enseñó a sus hijos a continuar sin olvidar todo lo vivido.
Teresa lo resume así: “A mí, mi familia me ha hecho fuerte, mi familia me ha hecho crecer en el camino”. Esa conexión se convirtió en una fuente de fortaleza emocional cuando tuvo que adaptarse a una nueva realidad.
La importancia del apoyo emocional en los momentos difíciles demuestra que sentirse acompañado puede ayudar a recuperar confianza y afrontar los cambios desde otra perspectiva.
Ramiro y Ángel: los entrenadores que impulsaron su confianza
Ramiro y Ángel también forman parte del círculo de oro de Teresa. Sus entrenadores no solo contribuyeron a mejorar su técnica, sino que fueron importantes para mantener su confianza en los momentos de duda.
Teresa destaca el valor de contar con personas capaces de decir la verdad y, al mismo tiempo, recordar todo lo que ya has conseguido: “¿Qué puede pasar? ¿Que no ganes? Tranquila, no habrás perdido. Solo no habrás ganado”.
Ese acompañamiento demuestra que los valores del deporte van más allá de la victoria. También incluyen confianza, constancia, aprendizaje y trabajo en equipo.
Motivación personal y apoyo emocional: el papel de su marido y su hijo
Una de las conexiones más importantes de la vida de Teresa es la que comparte con su marido, Mariano Menor. Su relación avanzó al ritmo de los ciclos olímpicos: comenzaron a salir después de Sídney, se casaron tras Atenas y tuvieron a su hijo después de Pekín.
Más allá de esa relación con el calendario deportivo, Teresa destaca el valor emocional de su familia. Su marido y su hijo representan un espacio de motivación y conexión con aquello que considera más importante.
“Mi marido y mi hijo me conectan a lo bonito, me conectan a lo positivo”, explica. Para ella, ese núcleo familiar ha sido una fuente de motivación personal y equilibrio entre la competición y la vida fuera del deporte.
Más allá de los Juegos Paralímpicos: proyectos sociales para ayudar a los demás
La trayectoria de Teresa no termina en la natación paralímpica. Desde pequeña soñaba con participar en proyectos capaces de mejorar la vida de otras personas.
Gracias a Fundación Telefónica encontró la oportunidad de acercarse a ese objetivo y colaborar en iniciativas relacionadas con la paz, la solidaridad y la cooperación. Para Teresa, ayudar a los demás no significa ser la protagonista, sino formar parte de un grupo que comparte tiempo, esfuerzo y compromiso.
Sus proyectos sociales muestran cómo una historia de superación personal puede convertirse también en una forma de inspirar, acompañar y generar nuevas oportunidades.
Descubre más sobre Teresa Perales, familia y superación personal
¿Cómo influye el apoyo familiar en la fortaleza emocional después de un cambio vital?
El apoyo familiar puede aportar estabilidad, confianza y seguridad cuando la vida cambia de forma inesperada. En el caso de Teresa, los valores aprendidos en casa fueron fundamentales para afrontar la discapacidad física y construir una nueva etapa.
La familia no elimina las dificultades, pero ayuda a recordar que una persona sigue contando con vínculos, capacidades y razones para avanzar.
¿Por qué creer en uno mismo también depende de las personas que nos rodean?
La confianza personal se construye desde dentro, pero también puede fortalecerse gracias a quienes reconocen nuestras capacidades. Los entrenadores de Teresa supieron recordarle todo lo que ya había conseguido cuando aparecían las dudas.
Las personas que inspiran pueden ayudarnos a recuperar una visión más justa de nosotros mismos y entender que un resultado negativo no elimina todo el camino recorrido.
¿Qué diferencia existe entre la motivación personal y la motivación compartida?
La motivación personal nace de los propios objetivos. La motivación compartida incorpora también el apoyo, el afecto y la conexión con otras personas.
Para Teresa, su familia no solo la acompaña, sino que da sentido a muchos de sus retos. Compartir experiencias puede ayudar a mantener la ilusión y hacer que el esfuerzo tenga un significado más profundo.
¿Cómo puede el deporte paralímpico transformar una historia de superación en una forma de ayudar a los demás?
El deporte paralímpico puede generar referentes, dar visibilidad a diferentes realidades y demostrar que existen muchas formas de afrontar los cambios.
La historia de Teresa Perales inspira no solo por sus medallas, sino también por la forma en la que habla de la familia, la confianza y la importancia de ayudar a los demás. Su círculo de oro demuestra que crecer también consiste en utilizar lo aprendido para acompañar e inspirar a otras personas.