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Cómo implicarnos en la vida digital de nuestros hijos sin fallar en el intento

Vivimos rodeados de tecnología digital. La conectividad ha entrado con fuerza en nuestros hogares y ya forma parte de nuestra vida familiar. Nuestros hijos son nativos digitales, pero ¿les estamos enseñando a hacer un buen uso de la tecnología? ¿Qué podemos hacer para educarlos con responsabilidad en la era digital?

Para resolver estas y otras muchas dudas sobre internet y las redes, hablamos con María Zabala, consultora de comunicación especializada en Ética y Ciudadanía digitales, y experta en educación digital. Nos da las claves para saber si estamos actuando bien y nos ayuda a que nuestra forma de vivir en familia con la tecnología sea la mejor. 

¿Quién es María Zabala?

María Zabala es periodista, consultora de comunicación y está especializada en Alfabetización y Ciudadanía digitales. Imparte talleres y conferencias sobre tecnología digital a familias, centros educativos, empresas y sector público. También es miembro de The Digital Citizenship Institute y responsable del blog iWomanish, donde comparte información para padres y educadores fomentando un uso responsable de la tecnología entre las nuevas generaciones. 

Como consultora y divulgadora, su objetivo principal es reflexionar sobre el impacto de la tecnología digital en nuestras vidas y sobre las relaciones que se construyen en torno al clima tecnológico en el que vivimos. 

Claves para entender la sociedad multipantalla

¿Cuál es el objetivo de educar en la era digital?

La relación que establecemos con la tecnología digital se ha convertido en el epicentro de mucha información en el entorno familiar. Casi siempre se tiene una visión negativa del impacto de la tecnología en la vida familiar y en el crecimiento de nuestros hijos, pero María Zabala considera que es una herramienta más para estar mejor conectados en familia

Es innegable que la tecnología está aquí para quedarse. Por eso, es importante que para educar a nuestros hijos en el ámbito digital dejemos de poner el foco en la tecnología y lo pongamos en las personas. “No es la tecla, son las personas”, afirma María Zabala. 

¿Quiénes son los hijos digitales?

Para poder educar correctamente a nuestros hijos, tenemos que entender que la infancia actual ya no es como la de hace 20, 30 o 40 años. Los hijos digitales son aquellos que han nacido en la era tecnológica y que desde pequeños han visto a sus padres con un móvil, ordenador o tablet. 

María Zabala explica que nuestros hijos necesitan que les entendamos, lo que no es sinónimo de consentirlos. Debemos dejar atrás los prejuicios sobre la tecnología, entender que ellos han nacido rodeados de pantallas y van a desarrollar su vida en torno a ellas. Y, como en cualquier aspecto de la educación de los más pequeños, para educar en la era digital el primer paso es el ejemplo. ¿Cómo utilizamos la tecnología delante de ellos? ¿Es para algo positivo o para algo irrelevante?

María Zabala

Uso responsable de la tecnología

Para hablar del uso responsable de la tecnología, María Zabala utiliza tres palabras:

  • Conciencia. Debemos ser conscientes del impacto que tiene que hagamos uso de cualquier dispositivo, tanto para nosotros como para el resto de las personas. 
  • Información. Es fundamental aprender sobre los entornos digitales en los que nos movemos. Conocer estos entornos nos permitirá tomar decisiones sobre a qué queremos prestar realmente atención. 
  • Agencia, entendida como responsabilidad personal de nuestros actos, palabras y acciones. Tenemos que dejar de poner el foco en lo que la tecnología y la sociedad hacen con nosotros y darle la vuelta: ¿Qué es lo que nosotros hacemos con la tecnología y la sociedad? Esta reflexión nos aportará un uso más responsable de la tecnología.

Si como padres y madres no sabemos por dónde empezar a acompañar a nuestros hijos en su vida digital, tenemos que partir de estas premisas: 

  • Sentir que sí formamos parte de sus vidas digitales
  • Entender que no hace falta saber de todo.
  • Comunicarnos mucho con ellos, escuchando sin juzgar. Que nos cuenten lo que ellos viven en el mundo digital que a veces nos resulta tan complicado de entender.

¿Cómo incorporar la tecnología en la vida familiar, según María Zabala?

Incorporar la tecnología a la vida familiar no significa estar rodeados de pantallas y comunicarnos a través de ellas en nuestros momentos familiares. Implica entender la infancia y adolescencia de nuestros hijos para ser capaces de responder a sus necesidades. También tenemos que asumir que nosotros somos sus referentes, no podemos delegar en las plataformas digitales la educación de nuestros hijos, algo que parte por tener una comunicación fluida y explícita con ellos sobre la tecnología. Por su parte, es importante estar dispuestos a aprender cosas nuevas para llegar a ser los referentes que nuestros hijos necesitan. 

Usos de las redes sociales en los adolescentes

Los adolescentes de ahora no son diferentes a los adolescentes de otras épocas, simplemente en la actualidad se expresan a través de canales nuevos. María Zabala cuenta que, bajo su experiencia, la clave son las conversaciones que establecemos con ellos: “Si tú les escuchas, es mucho más fácil saber qué necesitan escuchar ellos”, explica. 

Se habla de que las redes sociales ejercen una influencia negativa en la salud mental de los adolescentes. Pero, según María Zabala, si un adolescente está bien en términos generales, no va a estar peor por estar en las redes sociales. Sin embargo, un adolescente que esté en un momento vulnerable sí puede estar peor por estar en una red social. Por eso, una vez más, la clave es la comunicación con nuestros hijos para de verdad conocerlos. 

De esta manera, para establecer relaciones sanas en la era digital tenemos que normalizar la tecnología que nos rodeaincorporarla a nuestra vida familiar y a la educación que damos a nuestros hijos y, en lugar de nosotros adaptarnos a la sociedad digital en la que vivimos, adaptar la sociedad digital a nuestra forma de ser como familias.

Transcripción del Podcast

00:05 Presentador: Bienvenidos a Mejor Conectados, un podcast de Telefónica con el que inspirarse, aprender y mejorar. Estamos convencidos de que cuando conectamos, somos capaces de hacer cosas increíbles.

00:16 Presentadora: Muchas veces no saber hacer un buen uso de la tecnología, no tener una comunicación adecuada, llega a afectar a la familia y a las relaciones personales. Por ello, hoy hablamos con María Zabala consultora en comunicación digital, que nos enseñará a unir la tecnología en el ámbito familiar y en nuestro día a día.

0:38 Presentador: Bienvenida María, creo que todos los que te seguimos y te escuchamos ahora nos hemos sentido desubicados en esta sociedad digital; Y si eres padre, madre, todavía más, ¿Crees que todos los cambios tecnológicos que estamos viviendo han afectado a la vida familiar?

0:53 María Zabala: A estas alturas, yo creo que todos sabemos que la irrupción de la tecnología digital ha cambiado muchísimas cosas en los últimos años. Ha cambiado nuestra forma de vivir, algunos aspectos de nuestro plano más personal, ha cambiado nuestras vidas profesionales, nuestra manera de consumir, de entretenernos, de informarnos, de relacionarnos. Y todos estos cambios, lógicamente han afectado también a la vida familiar, a esa primera trinchera de convivencia en la que unos niños o adolescentes están creciendo y conociendo el mundo, y unos padres y madres estamos intentando también aprender a educar. A propósito de todo esto, la relación que nuestros hijos tienen con la tecnología y la relación que padres y madres, los adultos de las casas tenemos con la tecnología, se ha convertido en el epicentro de muchísima información. Y hay varias palabras que marcan enormemente esa visión que tenemos sobre cómo la tecnología impacta, casi siempre se opina que para mal, en la vida familiar y en la educación o el crecimiento de nuestros hijos. Palabras como ruido, hay permanentemente muchísima información diciéndonos todo lo bueno y sobre todo todo lo malo del impacto de las pantallas en nuestras vidas familiares. Hay nostalgia porque los adultos tendemos a acordarnos de nuestra infancia y adolescencia como algo mucho más perfecto de lo que probablemente fue. Hay algunos prejuicios porque tendemos a juzgar a nuestros hijos con ojos de adultos, como si nosotros hubiéramos hecho todo mucho mejor si tuviéramos 13 años ahora. Y sobre todo, hay una realidad, que estamos todos rodeados de pantallas, vivimos en una sociedad multipantalla con acceso 24 horas al día, 7 días a la semana al ocio, con una conectividad constante. Y esto puede generar cierta distracción y, como dicen muchos, cierta desconexión, incluso en ese primer espacio de la vida familiar. Yo, sin embargo, creo que la propia tecnología y sobre todo la sociedad en la que vivimos, es una herramienta más que podemos utilizar para estar conectados en familia. Y con eso probablemente lo que consigamos no sea solo evitar conflictos o generar momentos de una convivencia en positivo, sino que también conseguiremos ese objetivo tan frecuentemente instalado en los titulares de las noticias, que tiene que ver con la educación de niños y adolescentes en la era digital.

03:08 Presentadora: Entonces, María, ¿dónde crees que hay que poner el foco?

03:10 María Zabala: Yo creo que tenemos que, más que nunca, poner el foco no en la tecnología y en lo que hace con nosotros como familias, con nuestros hijos, con nosotros como padres. No poner el foco en la tecnología, sino ponerlo en las personas. No es la tecla, es la persona más que nunca. Precisamente porque vivimos en una sociedad tremendamente digital, es fundamental darnos cuenta de que somos personas las que convivimos en una familia, son personas, esos pequeños seres a los que estamos educando y son personas las que están a cada lado de las pantallas leyendo unos comentarios o recibiendo unos likes o consumiendo unos contenidos. Creo que para realmente conseguir el objetivo que todos nos proponemos, que es el de vivirlo más en positivo posible, esta situación actual de ultra conectividad, pero también los años que nos esperan, en los que la tecnología no va a desaparecer, es fundamental que dejemos de pensar en lo que no queremos que pase y empecemos a pensar en lo que sí queremos que pase. Y lo que sí queremos que pase es que nuestras familias, nuestros hijos, aprendan a convivir con la tecnología de una forma consciente, de una manerea responsable, de una manera positiva, de una manera colaborativa, de una manera creativa.

04:22 Presentador: Creo que tienes toda la razón y es fundamental que las familias aprendamos a convivir de esa forma con la tecnología, pero ¿qué medidas podemos tomar para llevarlo a cabo? Porque imagino que serán diferentes para cada familia.

04:35 María Zabala: Todas estas medidas son muy diferentes para según qué personas. Entonces creo que las familias tenemos que pensar, pensar en qué nos preocupa. Yo soy madre, tengo tres hijos, dos adolescentes y uno más pequeño, y claro que me preocupan cosas, que me preocupan los peligros de Internet. Me preocupa que estén demasiado tiempo delante de una pantalla. Me preocupa que corran riesgos. Me preocupa que se puedan relacionar con extraños. Pero lo que realmente me preocupa es que no aprendan a gestionar situaciones con las que se puedan encontrar o no sean conscientes de la importancia que ellos mismos tienen en la creación de su carácter. Tenemos que actuar en nuestras casas desde el ejemplo, y desde un ejemplo activo, no solamente desde el no dar mal ejemplo los padres y las madres, sino desde el dar buen ejemplo. Cuando ellos nos ven utilizando un móvil, una tablet, cualquier dispositivo qué nos ven hacer. ¿Es algo positivo? ¿Es algo irrelevante? Porque eso marca ese ejemplo positivo. Tenemos que sentar normas desde que son pequeñitos para que haya unos hábitos digitales. Tendemos ahora mismo a querer intervenir mucho en la vida del adolescente en digital, pero intervenimos mucho menos cuando son más pequeños, y tenemos que hablar más. De alguna manera, yo creo que de lo que se trata es de entender a nuestros hijos y ser conscientes de cuándo les ha tocado a ellos ser niños y adolescentes. Nuestras infancias, para bien o para mal, ya no existen y lo que nuestros hijos necesitan es que les entendamos, no que les consintamos, sino que les entendamos y que sepamos que están creciendo en un mundo que es como es y no es como el de hace 20 o 30 o 40 años.

6:10 Presentadora: Claro, es fundamental entenderles en un contexto diferente. Y para eso, es necesario escuchar pero también hablar. Es bueno hablar con ellos, ¿no?

6:19 María Zabala: Tenemos que hablar más en casa, precisamente porque, si queremos que ellos aprendan a estar conectados con el mundo en el futuro, la mejor manera de conseguirlo es estableciendo esa conexión desde que están en casa con nosotros. Es un mejor conectados que es posible de manera analógica y, definitivamente, es posible de manera también digital, compartiendo ocio tecnológico con ellos en casa, dando ese ejemplo positivo al que me refería, compartiendo situaciones en las que uno sea realmente la referencia. Es decir, yo por ejemplo, con mis hijos adolescentes hablo de las cosas que yo veo en redes sociales y que no me gustan. O hablo de personas a las que sigo en redes sociales y que hay veces que tengo que dejar de seguir porque me crean cierta frustración. O hablo de lo que me cuesta a veces dejar de ver el capítulo siguiente de una serie, pero tengo que hacerlo porque tengo que ponerme a hacer otra cosa. Son conversaciones en las que sin darnos cuenta, estamos compartiendo un mensaje que yo creo que es fundamental.

7:15 Presentador: Es decir, se trata de ponernos de ejemplo a nosotros mismos para que capten el mensaje y vean el ejemplo en nosotros en lugar de echarles un sermón.

07:26 María Zabala: A los padres y a las madres no nos cuesta nada echar sermones cuando nuestros hijos se equivocan, en general y también con una pantalla. “Pues deja ya la play que estás estudiando” o “Estás siempre pendiente de tu móvil”, “Siempre me estás pidiendo poder participar de redes sociales”, “Fíjate lo que ha pasado en esta noticia. Todo este mundo es muy peligroso”, “Deja ya los videojuegos, te vas a volver adicto”. Pero nos cuesta muchísimo alabar sus aciertos digitales. Y los tienen, y los tienen. Y cuando los tienen, es fundamental que participemos de eso. Si por ejemplo, mi hijo hace deporte y yo participo de esa actividad y voy a verle en los partidos los fines de semana. Pues si por ejemplo, le gusta jugar con un videojuego en concreto y me pide que vea su última construcción o su última partida, o me quiere contar que se siente súper orgulloso porque ha ganado esa partida y siente que es el rey del mundo, yo tengo que abrir espacios de conversación y dejarle que me hable sobre eso también. Desde pequeño. Y al final, este pensar en cuál es la época real en la que están creciendo y este favorecer una mayor comunicación y más explícita sobre los temas que realmente nos inquietan, es fundamental para normalizar esta sociedad digital e incorporar al resto de la educación que les damos. Con esto no quiero decir que tengamos que dar barra libre de wifi ni que puedan acceder a toda la tecnología que ellos vayan pidiendo. Hablo precisamente de un acceso gradual. Y hablo precisamente de una autonomía progresiva, poco a poco. Hablo de conversación y hablo de entender que nuestros hijos están siendo testigos de un mundo, incluso aunque nosotros no les dejemos ningún tiempo de pantalla. Es fundamental que tomemos decisiones informadas. Muchas veces cuando hago talleres con estudiantes a propósito de cultura digital o ciudadanía digital, ellos me confiesen que de muchos temas que no entienden optan por buscar en internet porque no les resulta sencillo tener esas conversaciones en casa y hablar con sus padres de por eso que no terminan de entender.

09:27 Presentadora: Bueno, incluso nosotros también acudimos a Google cada vez que no sabemos o no entendemos algo. Es normal que ellos también lo hagan porque tienen menos experiencia, pero a la vez tienen más facilidad para buscar o entender algo con ayuda de la tecnología. Pero quizás también necesitamos trabajar parar intentar que nos cuenten o nos pregunten a nosotros ¿no?

09:47 María Zabala: Yo creo que tenemos que hacer un esfuerzo de pensar en qué nos preocupa para redirigir la conversación a esos espacios en los que nos movemos con fluidez. Este normalizar es lo mismo que hacemos con otras parcelas en las que nos sentimos muy seguro. Si queremos que nuestros hijos coman saludable, no tenemos que tener un título de chef. Ya sabemos que comer saludable es comer de todo, comer sano, más de unas cosas que de otras. Nuestros hijos no nos piden explicaciones al respecto porque además es algo que hacemos desde que son pequeñitos. Para educar a nuestros hijos en una convivencia sana con la tecnología no tenemos que ser informáticos, ni ingenieros, ni tenemos que estar en todas las redes sociales. Tenemos que conocer a nuestros hijos, como son, qué les gusta, cómo piensan, qué les impulsa, qué les preocupa, en qué contexto se encuentran a lo largo de las distintas fases de su infancia y adolescencia, y a partir de cómo somos como familia y cómo somos nosotros también, tener esas conversaciones.

10:45 Presentador: Mencionabas antes la diferencia que hay en entender que “No es la tecla, es la persona” ¿Qué quieres decir exactamente con esto?

10:52 María Zabala: “No es la tecla es la persona” significa que efectivamente hay problemas asociados al uso de la tecnología en el marco familiar y en el marco de la vida de los niños. Pero somos las personas las que tomamos decisiones, y por eso es fundamental educar a estas personas para que vayan aprendiendo a tomar decisiones. No insulta un teléfono, no decide qué tipo de contenidos consume un dispositivo. Somos las personas las que tomamos esas decisiones, y por eso es importante que seamos personas las que nos demos cuenta, cada vez más, de que seguimos y vamos a seguir siendo personas las que utilizamos la tecnología.

11:31 Presentadora: Entonces, sabiendo que somos personas conscientes de nuestras decisiones, ¿qué podemos hacer para aprovechar los beneficios de la tecnología en el día a día de nuestra familia?

11:41 María Zabala: Yo creo que pasa en primer lugar por no buscar recetas infalibles, por no buscar garantías, porque en esta vida lamentablemente no hay nada que nos garantice un resultado concreto. Tenemos que dejar de pensar en términos de proteger a nuestra familia de los efectos negativos de internet o de la tecnología y empezar a pensar de otra manera, en lo que queremos conseguir. Y empieza también por conectar como familia entre personas. Yo creo que si tuviera que poner ejemplos de mi vida familiar y de toda mi experiencia en talleres con estudiantes y en talleres con familias, hablaría en primer lugar de tres bloques de edad, o sea, con los más pequeñitos. Yo creo que lo más importante es mantener la esencia del juego. Esto significa, efectivamente, prevalecer el juego analógico por delante del juego digital, pero sobre todo, lo que significa es que padres y madres sepamos que es posible que el tiempo que nuestros hijos más pequeños pasen delante de una pantalla, sea mucho o sea poco en función de las decisiones que tomemos nosotros, ese tiempo que pasen delante de una pantalla puede estar alineado con su ocio analógico, es decir, potenciar que las mismas pasiones y aficiones que les impulsan mientras están sentados encima de la alfombra jugando, por ejemplo, con construcciones, puede desarrollarse y seguirse a través de una pantalla. Por ejemplo, mi hijo cuando era más pequeño, el pequeño al que le gustan mucho los juegos de construcción, pues primero veía vídeos que tenían que ver con construcciones que otros hacían y después trataba de imitarlas. Este juego, este juego alineado on y off, es fundamental también para que nuestros hijos por debajo de los 7 años, si utilizan pantallas, perciban esas pantallas no sólo como un ocio pasivo, un yo miro lo que hacen otros, sino yo miro y participo, miro y me divierto y además miro y mis padres forman parte de esta experiencia, y que luego ellos puedan de alguna manera fardar de lo que han hecho con esa pantalla o encima de la alfombra sin la pantalla y que nosotros alabemos ese ese juego que él ha desarrollado. A estas edades es fundamental también que pongamos una serie de normas, normas consensuadas con ellos en cuanto a que participen de cómo quieren utilizar según qué dispositivos. Si, como decía antes, nosotros hemos decidido que los van a poder utilizar porque la tecnología no entra en nuestras casas por la chimenea. La tecnología entra en la vida de nuestros hijos porque nosotros la introducimos. Entonces es nuestra responsabilidad también pensar en de qué manera esa tecnología va a entrar en sus vidas. Y hace falta con los más pequeños también ese ejemplo más inmediato de no estar siempre pendiente de nosotros, de las pantallas, pero también ese ejemplo de empezar a hablar con ellos, de las cosas que cuestan o de las cosas que son maravillosas, precisamente porque hay tecnología en nuestras vidas. En épocas recientes, además, lo hemos vivido como esas pantallas se han convertido en un puente, en un puente para acercarnos y para conectarnos con la gente que nos quiere y a la que queremos.

14:40 Presentadora: ¿Por qué a veces los padres no saben educar a sus hijos con la tecnología? ¿Se te ocurre alguna forma para conseguirlo?

14:47 María Zabala: Y este punto es fundamental, porque hasta ahora creo que padres y madres nos estamos creyendo este mensaje de que quizás no podemos educarlos en este mundo porque nosotros no hemos crecido en este mundo, porque ellos saben muchas cosas de tecnología y nosotros no sabemos tantas. Pero esto no es del todo cierto. Esto no es del todo cierto. Y aunque haya brechas como se las llama, de lo que se trata es de que nos convenzamos, de que nuestro papel es tender puentes. Cuando tenemos niños algo más mayores, por ejemplo, de 7 a 12 años, es fundamental implicarles en actividades digitales que de las que forme parte toda la familia. Os pongo ejemplos. Se me ocurre, hay una plataforma digital que también la hay en la aplicación que se llama Cajú, y con ella podemos construir juegos de preguntas, que incluso ellos pueden crear. Nosotros, por ejemplo, en casa, lo que hacemos es sentarnos y haber creado esos juegos, cada semana se encarga uno de crear las preguntas, y pueden tener que ver con las aficiones de uno de nosotros, con las aficiones de todos nosotros, con test a modo de concurso que alguien quiere preguntar para ponernos las cosas difíciles. Y al final, para este juego hace falta que cada uno utilice un dispositivo y lo proyectamos en la televisión del salón. Pero con estos juegos es verdad que estamos todos delante de una pantalla, pero estamos disfrutando juntos, estamos aprendiendo sobre las cosas que nos gustan a cada uno. En función de esas preguntas, por ejemplo, si hay una falta de ortografía se puede hablar de la importancia de escribir bien. Y todas estas experiencias son tecnología, pero no es separarse como familia.

16:16 Presentador: La verdad que es una buena idea, voy a probarla con mis hijos. Y creo que también es importante que pensemos que la tecnología puede convertirse en aliada para pasar más tiempo con nuestros hijos.

16:29 María Zabala: La tecnología puede aprovecharse para pasarlo bien juntos. Por supuesto que nos podemos ir a hacer deporte todos juntos por el monte, pero se pueden crear estas experiencias. También podéis, por ejemplo, pedirle a los chicos que hagan ellos playlist de canciones en plataformas digitales para viajes que se van a hacer en familia. Nosotros también muchos años, todos los veranos, de hecho, recurrimos a que cada uno vaya grabando con los que tenemos móvil y el pequeño no, utiliza el mío. Pequeños vídeos de lo que vamos haciendo a lo largo del verano y al final de las vacaciones hacemos un vídeo de ese verano y luego lo vemos en casa con una merienda. Todo esto significa que están cogiendo sus móviles para grabar cosas y quizás haya gente que piensa que si mi hijo mayor de dieciséis está grabando algo no lo está viviendo de verdad. Pero él lograba con la intención de que eso luego forme parte de un contenido de todos nosotros, que quede para siempre y que sea testigo, por ejemplo, de nuestro verano.

17:21 Presentadora: Es cierto que de estas nuevas vías de comunicación, el grabar, el crear listas,… pueden surgir vocaciones e, incluso, carreras profesionales vinculadas a la creatividad, ¿no? Directores, editores, músicos, diseñadores, dibujantes,... Hay que dar puerta también a dejarles crear de esta forma.

17:39 María Zabala: En estas franjas intermedias de edad, esto es importante porque de nuevo incide en el mensaje de que no sólo miran tecnología, sino que también la utilizan para hacer cosas, para crear. Y aquí sigue siendo válido lo que decíamos con los más pequeños de que utilicen las pantallas para cosas que ya les gustan fuera de las pantallas. Les gusta dibujar, hay miles de tutoriales para dibujar mejor. Les gusta la música, hay miles de tutoriales para mejorar en cómo tocar un instrumento. Les gusta la cocina, hay miles de tutoriales con los que tú puedes hacer muffins o pasteles con ellos, y estás con un dispositivo, pero también estás manipulando. Entonces, todo esto es muestra de que sí es posible un tiempo digital familiar que implique calidad y no solamente tiempo de pantalla y desconexión y distancia y lejanía de los miembros de la familia.

18:27 Presentadora: Y cuando crecen y están en la adolescencia, empiezan otros peligros como la nube, los vídeos, las fotos,... Lo difícil que es borrar un contenido de la red una vez que se envía y se difunde.

18:36 María Zabala: Yo creo que con los adolescentes lo más importante no son los peligros. Con los adolescentes lo más importante son las conversaciones. Mi experiencia es que si tú les escuchas, es mucho más fácil saber qué necesitan escuchar ellos. Es mucho más fácil identificar posibles situaciones en las que estén viendo algo que quizás no deberían ver o que no saben gestionar, o que se están relacionando con alguien que no les está haciendo bien. Sé que se habla de que las redes sociales empeoran la salud mental de nuestros adolescentes o inciden negativamente en el bienestar de nuestros adolescentes. Pero un adolescente que en términos generales está bien, no va a estar peor por estar en Instagram. Y un adolescente que esté en un momento vulnerable sí puede estar peor por estar en una red social o aunque no lo esté. Entonces creo que es importante conocer de verdad a nuestros hijos y escucharlos. Mi hija, por ejemplo, tiene 14 y utiliza TikTok y le da mucha rabia que se hable como todas las chicas de su edad utilizan TikTok para lo mismo, para los selfies, para los bailes, para los retos. Ella fundamentalmente utiliza TikTok para ver vídeos que tienen que ver con los libros que le gustan, con autores que le gustan, con todo el mundo de la literatura fantástica y con la ficción juvenil que le gusta. Entonces, cuando tú le dices a ella que no entiendes por qué las chicas en TikTok hacen tal o cual, y luego la escuchas a ella hablar sobre por qué ella es utiliza TikTok o cualquier otra aplicación o red social, entonces tendrás más pistas para saber si debes preocuparte e intervenir o si puedes seguir el curso de la autonomía progresiva en términos digitales que has decidido ir dando a tus hijos. Hay un punto clave en el que todos los padres a veces nos hacemos preguntas. A mí siempre me preguntan después de una conferencia, ¿Cuál es la edad para dar un móvil a mi hijo? Yo creo que no hay una edad, no puede ser a los 9, tampoco necesariamente que lo hagas a los 17 va a garantizar que no tenga nunca ningún problema. Dar un móvil a nuestros hijos no es el final del camino, es el principio de un camino, y también la consecución de muchas cosas que hayamos hecho antes. Tenemos que normalizar toda esta tecnología que nos rodea, incorporarla a nuestra vida familiar y a la educación que damos a nuestros hijos. Y en lugar de adaptarnos a la sociedad digital en la que vivimos, tenemos que intentar desde el humor, desde la empatía y desde la convivencia, adaptar esa sociedad digital en la que vivimos a nuestra forma de ser como familias.

21:07 Presentador: Esto nos está quedando claro. Tenemos siempre que adaptar la sociedad digital en la que vivimos a nuestras familias, y no al revés. Pero claro ¿Cómo sabemos qué es un uso responsable de la tecnología?

21:19 María Zabala: Hablar del uso responsable de la tecnología no puede ser una sola cosa, especialmente si lo estamos analizando desde el punto de vista de responsable en términos de tiempo, porque un mismo tiempo de pantalla en cuanto al uso de la tecnología, es diferente para las distintas personas. Yo entiendo el uso responsable de la tecnología, como entiendo el uso responsable de prácticamente cualquier otra herramienta o canal o recursos que tengamos a nuestra disposición. Un uso basado en nuestra conciencia, pensar en lo que estamos haciendo, en nuestra responsabilidad personal. Qué es lo que yo estoy aportando a esto que estoy haciendo y con lo que hago, qué impacto puede tener en otras personas. Y también en una información, es decir, es fundamental tener una mínima información sobre los entornos digitales en los que nos movemos. Yo sé que efectivamente la tecnología no es neutra, está diseñada para que queramos utilizarla, igual que los pasillos de los supermercados llevan años colocándose para guiar de alguna manera nuestra compra. Hay que ser simplemente consciente de los entornos en los que nos movemos, de las personas con las que nos relacionamos y de los contenidos que movemos o que consumimos. Y esto es la responsabilidad. De alguna manera lo resumiría en “agencia personal”, ser consciente de lo que estoy haciendo cuando lo estoy haciendo.

22:35 Presentador: Ahora vamos a ser sinceros. Yo por lo menos no tengo ni idea, y está mal decirlo,pero ni idea, de redes sociales ni de lo que ven y no ven mis hijos. ¿Cómo podemos comenzar a afianzar esa confianza y relación para mejorar la comunicación con ellos?

22:49 María Zabala: Si como padres o como madres tenemos la sensación de que no sabemos por dónde empezar a acompañar a nuestros hijos en su vida digital, porque no tenemos ni idea de las redes sociales en las que están, no tenemos ni idea de qué aspectos de la vida en internet les gustan más o menos o de qué posibles peligros están corriendo, lo primero que tenemos que asumir es que sí formamos parte de esta ecuación, sí formamos parte de sus vidas digitales. Yo a los chavales en los talleres les digo que en sus vidas hay Internet porque sus padres son magnánimos y maravillosos y se los suministra. Todavía tener Internet en casa no es un derecho humano universalmente reconocido. Creo que es fundamental que lo primero que hagamos como padres y madres es sentir que sí podemos y debemos participar de esas vidas digitales, para perder ese miedo que a veces nos da porque nosotros no lo hemos vivido, no sabemos por dónde atajarlo. Y luego entender que no hace falta saber de todo. A quien hay que conocer es a nuestros hijos. Es cierto que hay herramientas que nos permiten gestionar un acceso gradual a la tecnología, por ejemplo, a través de unas descargas de aplicaciones en dispositivos más o menos controladas y de una autonomía gradual que represente paso a paso les vamos a tomar, les vamos dejando tomar decisiones digitales cada vez más a ellos y menos nosotros de por medio. Pero hay que hacer un ejercicio por preguntar y después escuchar sin poner cara de susto a lo primero que ellos nos pregunten. En definitiva, conversaciones basadas en nosotros, hablar y sobre todo en la escucha, no juzgarles, escucharles de verdad y dejarles que ellos hablen para que nos cuenten, finalmente, lo que realmente están viviendo en este mundo digital que a nosotros nos resulta a veces tan desconocido.

24:27 Presentadora: Para terminar, has dado mucha importancia al uso responsable de la tecnología. ¿Nos podrías decir tres palabras clave que no debamos olvidar y así todos lo apuntamos en nuestra mente?

24:39 María Zabala: Hablaría de tres palabras. La primera conciencia: ser conscientes de lo que estamos haciendo cuando utilizamos algún dispositivo, del impacto que puede tener lo que hacemos para otros o para nosotros mismos, de cuidarnos, de velar por otros, tener conciencia de lo que estamos haciendo y del por qué. En segundo lugar, información. Es fundamental que vayamos aprendiendo poco a poco, cada vez más, sobre los entornos digitales en los que nos movemos, porque efectivamente, la tecnología está diseñada para que queramos utilizarla, incluso si me apuras, para distraernos, pero somos nosotros los que si entendemos cómo funcionan, podremos tomar decisiones sobre a qué queremos realmente prestar nuestra atención. Y la tercera palabra sería agencia. Agencia entendida como responsabilidad personal, responsabilidad de nuestros actos, responsabilidad de nuestras palabras y de nuestras acciones. Dejar de poner el foco en cuanto hace la tecnología con nosotros o cuanto hace la sociedad con nosotros, y poner el foco en qué estamos haciendo nosotros con esa tecnología y con esa sociedad. Qué granitos estamos aportando para que esa sociedad cambie o para que esa tecnología tenga un impacto diferente al que podamos entender que tiene ahora. Esta agencia, esta información y esta conciencia, cada uno en su medida, será la que construya, primero para cada persona y después, probablemente espero y quiero pensar, que para todos, un uso más responsable de una herramienta que está diseñada para aportar en positivo y que somos las personas las que podemos conseguir que sea así.

26:12 Presentador: Tres palabras claves apuntadas. ¿Te gustaría añadir, María, o recordar, algo más que tengamos que tener presente para estar Mejor Conectados? Ponnos deberes para llevarnos a casa con nuestros hijos.

26:24 María Zabala: Incorporar la tecnología a la vida familiar no significa que todos nos pasemos todo el rato utilizando pantallas y dejemos de hablar unos con otros a la hora de cenar. Incorporar la tecnología a la vida familiar implica entender la infancia y adolescencia que están viviendo nuestros hijos para ser capaces como padres y madres de responder a lo que puedan necesitar en términos analógicos y no digitales. Ese sería el punto uno, entender su infancia y adolescencia. El punto dos sería asumir que somos nosotros los referentes. No podemos delegar en las plataformas digitales para que eduquen a nuestros hijos. Tenemos que ser nosotros, dar ejemplo y compartir experiencias. El tercer punto sería buscar una comunicación más explícita y más fluida, sobre todo en general, y sobre tecnología en particular, para que nuestros hijos sientan que pueden conectar con nosotros, que pueden hablar sobre este mundo en casa desde que son pequeños, y que no se conviertan en un departamento estanco de sus vidas. El cuarto punto sería sumar cultura digital, sumar conocimiento, estar dispuestos a aprender cosas nuevas poco a poco para poder ser esos referentes que nuestros hijos necesitan. Y el último punto, normalizar la tecnología e incorporarla al resto de la educación de nuestros hijos en términos de valores. Valores de los de siempre que ya conocemos.

27:39 Presentadora: Gracias María Zabala. Tu final es un mensaje claro que no deberíamos olvidar. Lo importante es aceptar la llegada de la tecnología a nuestras vidas y que no por ello hay que mirarla con miedo, sino convivir con ella. La era digital también despierta mentes creativas, inteligentes, curiosas, atractivas y cultas.

28:00 Presentador: Y sobre todo, qué importante es normalizar y educar a nuestros hijos en el buen uso de la tecnología. Puntos claves que podemos tener en cuenta a partir de ahora para lograr una mejor conexión como familia. Muchísimas gracias, de verdad, María, nos has regalado grandes consejos para poner en práctica.

28:16 Presentadora: Descubre más historias en podcasts en Spotify, Podimo, Apple Podcast, Google Podcast, iVoox y en mejorconectados.com. Este podcast es una producción de Telefónica en colaboración con Universo Media.