La lectura es mucho más que un pasatiempo, es una ventana abierta a la empatía y al entendimiento. En Mejor Conectados, hablamos con Fernando Bonete sobre cómo los libros tienen el poder de transformarnos, no solo por dentro, sino en nuestra forma de relacionarnos con el mundo.
Fernando Bonete se define como «un chico apasionado por la lectura que, contra todo pronóstico, ha logrado que otros se contagien de esa pasión». Hoy en día, ejerce como un gran influencer de libros en redes sociales.
En su faceta de bookstagramer, Fernando hace lo que cualquier lector entusiasta: compartir su experiencia y sus gustos literarios con su comunidad a través de su cuenta de Instagram. Si quieres descubrir sus recomendaciones, puedes seguirle en @en_bookle.

Cuando nos preguntamos qué aporta leer, Fernando Bonete es tajante al derribar un mito: «Leer no nos hace ser mejores personas, quizás nos hace ser mejores personas lo que hacemos con lo que leemos». A lo largo de la historia ha habido figuras tremendamente leídas, como Lope de Vega o Tolstói, que no obraron bien con su entorno más cercano.
Sin embargo, los verdaderos beneficios de la lectura radican en las herramientas que nos proporciona.
La lectura expande nuestra capacidad de imaginar. Según Bonete, un libro nos proporciona «una mayor comprensión de la realidad en la que te mueves, porque los libros te dan esas ideas para luego aplicarlas a tu día a día». Además, facilita una mayor comprensión de la realidad y de nosotros mismos, produciendo una catarsis cuando nos vemos reflejados en un protagonista o antagonista.
En tiempos de polarización, Fernando define la lectura como el «antialgoritmo«. Mientras las redes sociales nos encierran en un túnel de likes y opiniones afines, los libros nos confrontan con mentes que ven la vida de otra manera. Este ejercicio de empatía es vital para aprender a leer a las personas y dialogar con quienes no comparten nuestras ideas.
Si eres de los que suelen leer poco y quieres crear el hábito del lector, Fernando comparte consejos muy prácticos:
Una queja habitual es: «Mi hijo no lee». Ante el reto de cómo hacer que mi hijo lea, Fernando plantea una reflexión: «¿Tú lees?». Modelar con nuestro comportamiento es la forma más directa de enseñar. Si queremos educar en la era digital, nuestros hijos no pueden vernos únicamente con un móvil en la mano, necesitan vernos con un libro.
Aunque la lectura es un «acontecimiento íntimo» en el que podemos desconectar de nuestro día a día, siempre llega una segunda fase: la necesidad de compartirlo. Somos seres sociales y buscamos a otros que hayan sentido lo mismo.
Aquí es donde entra en juego el valor de un club de lectura, ya sea en formato presencial, comentándolo con amigos o a través de redes sociales. Compartir nuestras vivencias fomenta relaciones de calidad, las cuales son claves para ser feliz.
En términos absolutos se lee en España menos de lo ideal:” entre un 50 % y un 60 % de la población lee cinco libros o menos al año”. Sin embargo, Fernando Bonete señala que hay esperanza, ya que en los últimos cinco o seis años la gráfica de lectura es ascendente y cada vez leemos más.
Conectar con un protagonista (o incluso con un antagonista) nos permite vivir situaciones ajenas y experimentar una catarsis excepcional. Este entrenamiento mental nos habilita para hacernos cargo de ideas diferentes a las nuestras, mejorando nuestra capacidad de entender el mundo exterior.
Sí, la lectura actúa como un refugio. Fernando describe ese momento íntimo en la habitación, con un libro, como la oportunidad perfecta para «desconectar de lo peor de mi día a día» y encontrar un momento recogido de paz.
Un bookstagrammer es, en esencia, un lector apasionado que hace lo mismo que cualquier otro aficionado a la lectura: compartir su experiencia y sus gustos literarios. La gran diferencia es que lo hace a través de las redes sociales, concretamente utilizando Instagram como plataforma principal para crear comunidad, recomendar libros y contagiar su pasión a otros usuarios.